Resistencia de la comunidad Qom: otra historia de defensores del medio ambiente en riesgo

Hoy, 2 de marzo de 2021, hace 5 años que Berta Cáceres fue brutalmente asesinada en su casa por intrusos armados, luego de años de amenazas contra su vida. Lamentablemente, la violencia contra defensores del medio ambiente como Cáceres solo ha aumentado desde ese día. A escala mundial, cada semana, cuatro personas mueren porque defienden la naturaleza. Muchos de ellos se enfrentan cada vez más a amenazas, violencia e intimidación. Este es también el caso de Bernarda Pesoa, líder de Mujeres Indígenas de la comunidad Qom en Paraguay.

Bernarda Pesoa y su organización luchan por proteger su territorio de la intervención de una empresa privada (Fundación Paraguay), que pretende plantar monocultivos de eucalipto para biomasa en territorio indígena sin el visto bueno de las comunidades. En este video (en español) ella explica el tema.

“Rechazamos este proyecto de biomasa de celulosa porque estamos en el Chaco donde la tierra es árida y el agua escasea. También tenemos nuestras frutas y plantas medicinales que usamos históricamente y nuestro cementerio ”, explica Pesoa.

Desde 2017, el grupo de mujeres viene organizando protestas y campañas con organizaciones como Amnistía Paraguay, CLADEM, Fondo de Mujeres del Sur y Colectivo Casa, con el fin de preservar su territorio. Entre otras actividades, presentaron denuncias ante instituciones públicas, enviaron su denuncia a la Comisión de Pueblos Indígenas del Senado para su mediación y mantuvieron reuniones con instituciones públicas para presentar su problema. A pesar de estos esfuerzos, la empresa pretende continuar con la plantación en territorio indígena sin su consentimiento.

A la fecha, ni la Fiscalía Ambiental ni el INDI (Instituto Nacional de Derechos Indígenas) apoyan las demandas de la comunidad Qom, dejándolas expuestas a la violencia generada por empresas privadas, que también cuentan con el apoyo político de los parlamentarios.

Amenazas y ataques físicos

Las intervenciones de la empresa para acceder a la tierra han generado violencia entre los miembros de las comunidades indígenas. La empresa ha extorsionado a algunos de estos miembros para que puedan impulsar su agenda y superar la resistencia. Esto genera violencia y conflictos sociales y culturales. Algunos miembros de la comunidad que se oponen al proyecto han sido agredidos y amenazados físicamente, especialmente la líder comunitaria Bernarda Pesoa.

“Fui atacado por cuatro hombres. Me cortaron el pelo, me robaron el bolso y me dejaron magullado y con heridas de cuchillo ‘, me dijo Pesoa.

Pesoa no puede salir sola, necesita que otros miembros de la comunidad la acompañen cuando viaja fuera de la comunidad y regresa. Esto hace que su vida diaria sea muy complicada, ya que se siente constantemente en riesgo.

¿Qué hacemos para mejorar la seguridad de los defensores del medio ambiente?

En IUCN NL, nuestro objetivo es mejorar la seguridad de los defensores del medio ambiente y sus comunidades. Para mejorar estructuralmente la protección de los defensores del medio ambiente, abogamos por el reconocimiento internacional del derecho a defender el medio ambiente con organismos autorizados como las Naciones Unidas. El reconocimiento a nivel internacional contribuirá al desarrollo de mecanismos legales internacionales para proteger mejor a los defensores del medio ambiente. Un paso importante promete ser el Tratado Vinculante de la ONU, que debería contener la obligación de respetar a los defensores del medio ambiente y sus derechos. Leer más .

Foto: Fundación Plurales

Autora: Mariel Cabrero. Experta en Justicia Ambiental. IUCN-NL.

Fuente: https://www.iucn.nl/en/updates/blog-qom-community-resistance-another-story-of-environmental-defenders-at-risk

Al extractivismo, un puño feminista*

El florecimiento del activismo ambiental fortaleció los cimientos del movimiento global por la justicia climática. Se buscan consensos, emergen voces históricamente silenciadas y las mujeres aparecen en la trinchera. ¿Cómo se disputan esos espacios mientras se lucha contra mineras y el poder concentrado internacional?

*Nota de Carla Gago en Revista Critica

Calentamiento global. Cambio climático. Crisis climática. La palabra construye sentidos, nunca es arbitraria. La palabra como canal tiene la facultad extraordinaria de materializar subjetividades y forja las fronteras del relato discursivo. La palabra es en sí misma una poderosa herramienta de enunciación política que describe, narra y sella la identidad del momento que la convoca.
Hablar de crisis climática es habilitar un debate mucho más rico y anclado a la realidad que enfrentamos como seres en peligro latente de extinción. Hemos perdido la cuenta de cuántos años nos quedan: algunos dicen 20, otros 10, lxs menos optimistas, cinco. Lo cierto es que el futuro sigue siendo un hipotético que aún no sabemos si lograremos alcanzar. Pensar y repensar (nos) en la inmensidad del caos nos pone retos aún más desafiantes y, fundamentalmente, nos obliga a mirarnos a nosotrxs mismxs y a los sufrimientos que nos perforan. Ahora. No dentro de 20, 10 o quizás cinco años.

¿Cómo se intersecta, entonces, la posibilidad de un colapso eco sistémico acompañado de eventos climáticos aún más extremos con las tantas otras dimensiones que atraviesan la vida humana? ¿Cómo entendemos la destrucción de nuestro planeta en relación a lxs sujetxs que lo habitan y en base a las dinámicas y procesos que la retroalimentan?

Organización popular y feminista
En un contexto marcado por la inclemencia de una crisis de escala planetaria resulta imprescindible identificar y comprender cómo operan las lógicas que respaldan la constitución de nuevos liderazgos dentro de los movimientos de resistencia territorial. En este sentido, las conquistas históricas de los feminismos han resignificado la identidad y el lugar que hoy ocupan mujeres y diversidades sexuales en la batalla contra el modelo extractivista neoliberal. Ha quedado obsoleta la narrativa de la igualdad frente al recrudecimiento de las violencias por parte de sectores neoconservadores que pujan por peligrosos retrocesos en materia de derechos y reivindicaciones. La compleja trama que surca las relaciones de poder entre individuos demanda una inminente ruptura con la masculinidad hegemónica en la conformación de movimientos sociales.

En diálogo con Revista Cítrica, la activista e integrante de la Asamblea por la vida Chilecito Jenny Luján expresa: “Esta sigue siendo una lucha mayoritariamente de mujeres. No quiere decir que no haya hombres, hay compañeros muy valiosos, pero se acercaron a la lucha a partir de que nosotras fuimos y los trajimos de las casas. Nosotras tuvimos que reorganizar nuestra vida cotidiana para salir y hacer los cortes de ruta que lograron echar hasta ahora a cuatro mineras. En este tiempo hemos sufrido violencia física que ha dejado surcos y marcas visibles en nuestros cuerpos, descalificaciones por ser ‘mujeres locas sin hogar, marido e hijos para cuidar, con demasiado tiempo para estar haciendo lío’, ‘mujeres violentas’. Nos han dicho de todo. Hemos sufrido violencia cada vez que quieren atropellarnos con los autos, violencias verbales de todo tipo, represión policial, secuestros en comisarías, persecuciones, presencia policial constante hasta cuando nos bajamos en las terminales de los colectivos. Denunciamos el espionaje. Denunciamos la prostitución sobre todo de menores en la zona límite de La Rioja con San Juan, donde hay una mina donde los obreros bajan para prostituir a las jovencitas del pueblo”.

Hablar de crisis climática es habilitar un debate mucho más rico y anclado a la realidad que enfrentamos como seres en peligro latente de extinción.

La Asamblea, devenida en símbolo identitario de su comunidad, nace en 2006 por la voluntad y determinación de los habitantes del pueblo riojano Chilecito, quienes junto a lxs vecinxs del Departamento de Famatina lograron expulsar a cuatro corporaciones mineras de sus territorios, entre ellas la Barrick Gold, Osisko Mining Corporation (ambas canadienses) Shandong Gold (China) y Midais (Argentina).

Este modelo extractivista choca con los intereses de las comunidades y trae como consecuencias altos índices de deforestación, degradación de suelos por el monocultivo sojero, expansión de agrotóxicos, destrucción de cerros por la megaminería, derrames de petróleo y demás sustancias tóxicas a ríos y arroyos como así también la ausencia de respuesta por parte del Estado ante catástrofes como el derrame de más de 1 millón de litros de solución cianurada (agua con cianuro y metales pesados) sobre las nacientes del río Jáchal perpetrado por Barrick Gold el 13 de septiembre de 2015 en la mina Veladero de la provincia de San Juan”, afirman de manera contundente en un comunicado a la prensa.

Para ello fue imprescindible la organización, el trabajo de base territorial, la socialización y democratización de la información. Cuenta Luján que el acceso a los medios de comunicación masivos es difícil dado los pactos de complicidad entre éstos, los gobiernos y las mineras para silenciar las voces de lxs vecinxs. Otro pilar fundamental que sostiene las acciones que se deciden en Asamblea es la educación y la formación política: “Es ahí cuando empezamos a tener claridad quién es el enemigo, por dónde viene, cómo avanza, cómo atraviesa los territorios, nuestros cuerpos sobre todo los feminizados”, aclara.

¿Cómo derribar al monstruo que acecha con su ambición y sus máquinas? Con cortes de rutas, marchas, bicicleteadas, intervenciones urbanas, ferias, encuentros en plazas, clubes, canchas, potreros. Con movilización y resistencia, con las mujeres siempre en la primera línea de lucha. “Hemos desarrollado algunas actividades muy exitosas como cortes o bloqueos selectivos. Nos instalamos desde Famatina y Chilecito y bloqueamos los ingresos al cerro. Hubo cortes que duraron un año las 24 hs de manera constante con guardias y en momentos de mucho peligro. Luego hemos realizado cortes de 8 meses en la ruta 38 contra una mina de uranio, de 5 meses, de 15 días y el último de 4 meses en 2019. Cuando comenzamos pusimos mucha energía en actividades que tenían que ver con lo institucional, pero nada de eso resultó. Lo institucional no sirve para defender al territorio y a las comunidades, pero si funciona para defender intereses políticos y económicos”, explica Luján.

Para lxs vecinxs de Chilecito el cordón montañoso de Famatina no es una formación geológica más: desde allí reciben agua 30 localidades aledañas que desde hace más de una década se movilizan para garantizar la soberanía de sus tierras. “Para nosotrxs el cordón del Famatina significa identidad, vida, territorio. Para nosotrxs el territorio es mucho más que un pedazo de tierra: es el agua, la vida, el paisaje, nuestrxs ancestrxs, nuestras raíces, el futuro, nuestros hijxs y nietos. El cerro es nosotrxs y nosotrxs somos el cerro. Si nos quitan el cerro es como quitarnos las raíces. Si nos cortan el agua para hacer minería como pretenden es quitarnos la sangre de nuestrx cuerpx. Nos sentimos muy orgullosos de vivir acá, de que nuestrxs antepasadxs estén en las montañas y sean nuestros achachilas (“abuelos y abuelas canosas que cubren la punta de los cerros” en quechua). Para nosotrxs el agua no viene de una canilla, viene de nuestra madre, Wamatinag (“madre de metales” en quechua), del Famatina”, sostiene la asambleísta.

Nosotras tuvimos que reorganizar nuestra vida cotidiana para salir y hacer los cortes de ruta que lograron echar hasta ahora a cuatro mineras.

Violencia hacia el cuerpo es violencia hacia la tierra
La defensa del territorio extiende sus fronteras e incluye la dimensión de lxs cuerpxs feminizados en tanto ambxs son eje de explotación y saqueo por parte del sistema mercantilista patriarcal. La permanente persecución y colonización de lxs cuerpxs responde al carácter insaciable e inescrupuloso del capitalismo en su versión más moderna y voraz. El cuerpx como unidad básica de resistencia es el primer campo de batalla donde se disputan espacios de poder y desde donde se conquistan derechos y libertades.

«La lucha por el territorio y el feminismo son imposibles de separar. Para derrotar al extractivismo hay que combatir el patriarcado. Entendimos que eran múltiples las luchas que estábamos llevando. Para nosotrxs las mujeres esto implica la lucha contra la opresión, la explotación de los cuerpos y nuestra Pachamama. No eran solo las mineras: era el machismo, el patriarcado que habita en nuestras casas, en nuestros compañerxs, hijxs y en nuestros gobiernos, pero también en nosotras. No hay posibilidad de luchar contra el neocolonialismo ni el neoliberalismo si no hay feminismo, si no hay antipatriarcado. Hemos tenido una disputa del poder y del liderazgo entre mujeres, específicamente entre un grupo de mujeres terriblemente machistas y otras que transitamos la deconstrucción de ese machismo que venimos teniendo desde que nacimos. Esa disputa que se venía dando entre nosotras nos hizo mucho daño porque provocaron muchas divisiones. Empezamos a vivir en nuestros cuerpos todo el efecto de la lucha”, manifiesta Luján.

Desde el ejercicio de violencias como dispositivos de control hasta la búsqueda de expropiación del deseo, el cuerpx es considerado como insumo fundamental para la reproducción perpetua del patriarcado. En palabras del politologx Luciano Fabbri: “La masculinidad es un proyecto político extractivista, puesto que busca apropiarse de la capacidad de producción y reproducción de las sujetas a las que subordina. Para que dicho proyecto político sea posible la masculinidad produce varones deseosos de jerarquía, y pone a su disposición las violencias como medios legítimos para garantizar el acceso a la misma”. En esta línea, la antropóloga Rita Segato alega que el mando de masculinidad hegemónica también contamina al varón, quien se ve “obligado a comprobar, a espectacularizar, a mostrar a los otros hombres para que lo titulen como alguien merecedor de esta posición masculina”. Es justamente en la necesidad de “exhibir potencia” y en la existencia de sujetxs que representen un desacato hacia su figura masculina donde se originan las violencias, crímenes y castigos hacia las mujeres y diversidades sexuales.

No obstante la presencia insoslayable de dinámicas patriarcales, hoy la Asamblea por la vida Chilecito no reconoce líderes per se y se alejan de todo tipo de verticalismo. “Todas las mujeres intentamos ser bien horizontales no sólo por una cuestión de egos y cuestiones que destruyen a los movimientos, sino también para protegernos”, comenta la activista chilecitense. “Al principio nos miraban cuando nos tirábamos en las rutas y en las calles delante de esas máquinas enormes. En una oportunidad una mujer de 96 años se paró delante de una fila de policías armados hasta los dientes y les dijo: acá estoy, vengan. Mátenme, pero no van a pasar”, agrega Luján.

Por su parte, la realidad de las comunidades indígenas también demuestra que los liderazgos fundados por fuera de la masculinidad cis-heteronormativa son fundamentales en la lucha contra el modelo de saqueo extractivista y en la defensa del territorio y los derechos humanos. Al respecto, Relmu Ñamku, dirigentx indígena de la comunidad Winkul Newen del pueblo Mapuche e integrante de la Confederación de Pueblos y Mujeres Indígenas de la Argentina dice a Cítrica: “Los liderazgos femeninos surgen a partir de una cosmovisión y percepción del mundo que no está basada en el patriarcado, ya que los pueblos indígenas desde siempre sostuvimos la dualidad de género como base de nuestro pensamiento. Por lo tanto, no se ve como algo extraño que las mujeres sean líderes. Por supuesto hay que tener en cuenta que los pueblos indígenas hemos sido penetrados por la colonización en donde el machismo también existe. Luchamos contra esto como una forma de recuperación de nuestra propia identidad. Para nosotrxs es natural que las mujeres indígenas seamos las guardianas del planeta: cuando vemos amenazado nuestro entorno somos las primeras en defenderlo”.

Este modelo extractivista choca con los intereses de las comunidades y trae como consecuencias altos índices de deforestación, degradación de suelos por el monocultivo sojero, expansión de agrotóxicos, destrucción de cerros por la megaminería, derrames de petróleo.

Su comunidad resiste la ocupación de sus tierras por parte de proyectos petroleros y en reiteradas oportunidades han sufrido represiones, amenazas, y persecuciones. Ñamku, quien en 2012 fue acusada de tentativa de homicidio por defender a su pueblo del avance de la petrolera estadounidense Apache Corporation, resalta la impunidad con la que operan las corporaciones transnacionales en sus territorios y señala las múltiples violencias que atraviesan a la comunidad. En ocasión del juicio enuncia: “Las petroleras siempre hicieron lo que quisieron y el Estado siempre las dejó hacer. Es una relación muy desigual” y añade: “Es lamentable la situación que se vive. El nivel de agresión y discriminación al que estamos expuestxs es muy grande. Eso nos obliga a estar mejor organizadxs y coordinandxs”.

Con respecto al lugar que ocupan los liderazgos emergentes de las diversidades sexuales y el colectivo LGBTIQ Ñamku concluye: “Es cierto que profundizar sobre el colectivo LGBTIQ no ha sido una agenda global de pueblos indígenas como sí lo han sido la cuestión del territorio, el cambio climático, las industrias extractivas etc. En este sentido es una deuda pendiente. Sin embargo, en los espacios que conocemos que se ha dado debate, jamás ha ejercido discriminación u ocultamiento. Todo lo contrario, se han fortalecido incluso sus roles dentro de los pueblos indígenas.

Los aullidos del extractivismo resuenan en el cuerpo colectivo de los pueblos, pero el corazón de la resistencia bombea más sangre que nunca. Las voces del Sur emergen, recitan los versos que la Wamatinag anida en su memoria ancestral y gritan: nuestras tierras no se tocan. Nunca más.    

Fuente: Revista Cítrica

Premio a la Innovación Juvenil Rural en LAC

CONVOCATORIA !!
2ª Edición del Premio a la Innovación Juvenil Rural en LAC
¿Cómo están actuando los jóvenes de América Latina y el Caribe para mitigar los efectos de la pandemia de #COVID19 en las zonas rurales?
En esta edición se promoverán las iniciativas que están actuando para combatir la pandemia de COVID-19 en las áreas rurales.
En el marco de la apertura de sus inscripciones, se realizará un evento de lanzamiento:
Día: 3 de marzo de 2021
09h00 – 11h00 (Hora Costa Rica) | 10h00 – 12h00 (Hora Colombia) | 12h00 – 14h00 (Hora Argentina)
Más info: entrá a facebook y buscá @premiorural

A LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA!

APELAMOS A LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA! UN PASO MÁS, QUEREMOS VIVIR SIN MIEDOS QUEREMOS VIVIR CON SALUDLas vecinas de Barrio San Antonio, Inaudi y demás barrios aledaños a la fábrica de bioetanol Porta Hnos., desde el 2012, venimos elaborando estrategias, reuniéndonos, tejiendo redes hermanadas con otres vecines y otras luchas….Hemos llamado a la colaboración de letradxs, médicxs y tecnicxs para probar lo que esta empresa nunca pudo: LA CONTAMINACIÓN Y LA LEGALIDAD.Desde aquel 2012 en casa de Carmen, en el barrio y en las calles, las reuniones no cesaron.. Aquí estamos, viviendo al lado, respirando, enfermándonos, y lo que es peor, enfermando a nuestrxs hijxs… Aun no cesan los olores nauseabundos que entran por las ventanas, aun sufrimos el sacrificio que nos impone el estado…PERO AQUÍ ESTAMOS…. De pie, resistimos, insistimos y defendemos cada día a nuestro querido barrio y a nuestras familias…AQUÍ ESTAMOS, padeciendo doblemente la pandemia, el encierro contaminado y el riesgo de alguna catastrofe de incendio…. VIVIMOS CON MIEDO PERO ESTAMOS DE PIE Y CON LA FRENTE EN ALTO. Reclamaremos una y otra vez al estado y la Justicia, ahora es la Suprema Corte de la Nación Argentina la que debe defender nuestro derecho a un ambiente sano, seguro, sin temor a respirar, sin temor a las alarmas de incendios….Les decimos a lxs Jueces que nuevamente estamos pidiendo el cese de la contaminación, el cierre y traslado de Porta Hnos. a un lugar donde la Legalidad le diga que debe y que no….Les pedimos Srs. Jueces que entiendan que la Vida es invaluable y defenderla es responsabilidad de todos, aquí las vecinas seguimos ejerciendo ciudadania y humanidad.Que sea justicia, que sea Vida, que seamos Ambiente SanoNota publicada el 01/02/2021 en @FueraPorta facebook. 

DISPONIBILIDAD FUTURA DE AGUA: UN COMMODITY MÁS EN LA BOLSA DE WALL STREET

En el siguiente enlace, pueden escuchar el programa número 14 de Sintonía Verde, donde, Nicolás Avellaneda, Director del área de Bienes Naturales y Justicia de Género de la Fundación Plurales, habla sobre las consecuencias globales de la decisión de Estados Unidos de comenzar a cotizar el agua en el mercado de futuros de materias primas de Wall Street.

En la entrevista con Mariana Cotto de TELAM, se abordan las consecuencias de cotizar el agua en bolsa, se reflexiones sobre cómo se debería solucionar este problema y cuáles son los grandes desafíos en relación a la agenda ambiental.

Guión y Producción General: Lorena Vazquez – Conducción: Mariana Cotto – Edición: Juan Coria – Diseño: Victoria Benzaquen

Contar nuestras luchas: LATFEMLAB

Contar nuestras luchas: herramientas de comunicación para jóvenes activistas es el nuevo taller de #LATFEMLAB que lanzamos en colaboración con @oxfam_es.

Es un curso virtual, online y autoadministrado, que está organizado en 4 módulos consecutivos. Además del recorrido de los módulos, tenemos previstos dos encuentros sincrónicos de seguimiento una vez que hayas terminado la cursada en línea.

¿Que vas a aprender?

MÓDULO 1- De la idea al proyecto

MÓDULO 2 – Mensajes, temas, agendas y ecosistema

MÓDULO 3- Narrativas y formatos

MÓDULO 4 – Prensa y difusión

#LATFEMLAB? Es el primer laboratorio online de periodismo feminista de Latinoamérica y el Caribe con módulos virtuales, gratuitos y autoadministrados

Más información: AQUÍ

Rio feminista Rio de mujeres

Seguimos Compartimos esta gran producción de Taller Flotante, Orilleras y río Feminista.

Río de Mujeres es un proyecto que consiste en la conformación de una Red de Mujeres del Río Paraná propiciado por Taller Flotante. Para ello, y como proyecto catalizador y activador, proponen el encuentro e intercambio entre mujeres y agrupaciones de mujeres relacionadas a la cuenca del Río Paraná dando lugar a la visibilización de historias de mujeres del río, que serán recopiladas en relatos sonoros y además, en la condensación de su identidad gráfica.

Nos encontramos con otras mujeres, nos miramos, nos escuchamos, dialogamos.

Rio feminista

Escucha los cinco Podcast en Spotify o a continuación simplemente dales play!

Mujer indígena gana “Nobel ambiental” por defender el Amazonas de la extracción petrolera

Por Cultura Filosofica

La líder indígena ecuatoriana, Nemonte Nenquimo, fue galardonada con el Premio Goldman, conocido como el “Nobel Ambiental”, que se otorga cada año a los líderes ambientales más relevantes del mundo.

El premio fue otorgado luego de que Nenquimo, liderara una una campaña indígena y una acción legal que resultó en un fallo judicial para proteger 202.342 hectáreas de selva amazónica y el territorio Waorani de la extracción de petróleo. El liderazgo de la ecuatoriana y la demanda sentaron un precedente legal para los derechos indígenas en Ecuador, y otras tribus están siguiendo sus pasos para proteger extensiones adicionales de selva tropical de la extracción de petróleo.

🌳 Esta Mujer Indígena Amazónica recibe “el Nobel del Medio Ambiente” –  Inspimundo

Desforestación y extractivismo

Desde hace décadas, la exploración petrolera, la tala y la construccion de carreteras ha tenido un impacto brutal sobre las selvas tropicales de Ecuador, que en la actualidad cubren menos del 15% de la masa terrestre del país. Las industrias extractivas han impulsado cada vez más la deforestación, los abusos de los derechos humanos, las crisis de salud pública y los impactos negativos en los territorios y culturas de los pueblos indígenas. Durante décadas, las compañías petroleras han arrojado desechos a los ríos locales y han contaminado tierras, mientras desplazan a los pueblos indígenas de sus propias tierras.

En 2018, el Ministro de Hidrocarburos de Ecuador declaró una subasta de 16 nuevas concesiones petroleras, que cubren siete millones de acres de bosque primario del Amazonas, en un esfuerzo por atraer inversiones de compañías petroleras multinacionales, incluidas Exxon y Shell.

Guardiana del Amazonas

Nemonte Nenquimo, de 33 años, es una mujer indígena, habitante de Waorani que se ha comprometido a defender su territorio ancestral, ecosistema, cultura, economía y forma de vida. Nenquino co-fundó en 2015 la Alianza Ceibo, una organización indígena, para luchar contra las concesiones petroleras planeadas, y fue elegida presidenta de CONCONAWEP, una organización que representa a los Waorani de la provincia de Pastaza.

🌳 Esta Mujer Indígena Amazónica recibe “el Nobel del Medio Ambiente” –  Inspimundo

Utilizar estrategias antiguas y nuevas para preservar la tierra y la vida

Luego de que el gobierno ecuatoriano declarará las subastas de tierras, Nenquimo asumió un papel de liderazgo en el territorio y comenzó a organizar las comunidades Waorani. Realizó de esta manera, asambleas regionales y entrevistas con líderes de la aldea, ayudó a su gente a lanzar una campaña digital dirigida a inversores potenciales con el lema “Nuestra selva tropical no está a la venta” y encabezó una petición a la industria petrolera y al gobierno ecuatoriano que fue firmada por 378.000 personas de alrededor del mundo.

Al mismo tiempo, la líder ecuatoriana, ayudó de manera proactiva a las comunidades a mantener su independencia de las donaciones de las compañías petroleras instalando sistemas de recolección de agua de lluvia y paneles solares y apoyando un negocio de producción de chocolate y cacao orgánico dirigido por mujeres. Nenquimo, jugó un papel clave en un proyecto de mapeo comunitario que trazó más de 500,000 acres de territorio Waorani, que abarca 16 comunidades.

Además, Nenquimo ayudó a llevar el caso Waorani a los tribunales y fue el principal demandante en una demanda contra el gobierno ecuatoriano por violar el derecho de los Waorani al consentimiento libre, previo e informado y en abril de 2019, llegó el fallo a favor para los waorani. El liderazgo de Nenquimo ayudó a proteger 202.342 hectáreas de selva amazónica y territorio indígena de la extracción de petróleo. 

El premio y la victoria de Nenquimo sientan un precedente legal para los derechos indígenas en Ecuador, impulsando a otras tribus a seguir el ejemplo de su pueblo.

Fuente: https://culturafilosofica.com/mujer-indigena-gana-nobel-ambiental-por-defender-el-amazonas-de-la-extraccion-petrolera/

Derecho al agua en la Argentina: organizaciones entregaron un informe preliminar a la ONU

Cuatro organizaciones ambientales y campesinas elevaron a la Relatoría de DDHH y Ambiente de la ONU un informe sobre el derecho al agua en la Argentina. Advierten que falta decisión política y un plan de acción concreto para garantizar el acceso.

diciembre 23, 2020. Publicada en www.agenciatierraviva.com.ar

“Demasiado sucia, demasiado poca, simplemente demasiado” es el título del informe preliminar de las organizaciones de la sociedad civil de la Argentina para el informe 2021 de la Relatoría Especial de Derechos Humanos y Ambiente, que estará centrado en los problemas de acceso al agua: contaminación, escasez e inundaciones. En el documento elevado al relator David Boyd, el reporte sobre el derecho al agua en la Argentina advierte que el 13 por ciento de la población del país no tiene acceso en sus hogares y esa cifra se eleva al 41 por ciento en la región chaqueña.  Para garantizar el acceso proponen cumplir con los mecanismos de consulta y establecer un plan concreto que incluya desde programas específicos hasta políticas públicas de acceso a la tierra.

El informe fue elaborado por ENI Argentina, la Plataforma Semiáridos, el Programa Defensoras Ambientales, SEDCERO y la Unión de Trabajadores por la Tierra (UTT), que centraron su relevamiento en las zonas rurales y, específicamente, en el impacto de la vulneración de derecho humano del acceso al agua en las mujeres campesinas e indígenas. 

El análisis se plantea a través de nueve ejes: problemática, cambio climático y agua, obligaciones específicas de los Estados, derecho a un ambiente seguro, limpio, sano y sostenible; buenas prácticas, problemas específicos, protección adicional a las poblaciones particularmente vulnerables, seguridad de defensores y cooperación internacional. Y concluye que en la Argentina “más que recursos para resolver el problema del agua falta decisión política y un plan de acción concreto que atienda estas urgencias de miles de pobladores”.

En cifras, el problema de acceso al agua alcanza a 5.3 millones de personas en la Argentina, que no tienen acceso al agua potable dentro de su vivienda y cerca de 1 millón no lo tiene en el perímetro de su terreno, según el Censo Nacional 2010, lo que significa un 13 por ciento de la población del país. El informe destaca allí que el problema se agrava en la región del Gran Chaco  (Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Salta), donde las cifras alcanzan a un 41% de hogares sin agua.

“Como generalmente sucede con las injusticias socio-ambientales, los impactos de sequías, contaminación e inundaciones afectan a las mujeres campesinas, indígenas y de sectores urbanos marginalizados en mayor medida. Esto sucede debido a su rol central en la obtención, manejo y distribución del agua segura”, profundizan y agrega: “Dentro de las comunidades rurales y urbanas, son las mujeres las encargadas de las tareas de cuidado y trabajo doméstico, incrementados en 2020 a causa del COVID-19”. 

La atención de la relatoría de la ONU en el problema del acceso al agua ocurre cuando el mercado también comenzó a poner los ojos sobre el recurso, que comenzó a operar en el mercado de cambios de Wall Street. El fin de semana pasado, el Encuentro de los Pueblos y Organizaciones del Abya Yala condenó la mercantilización del agua y reafirmó que “el acceso al agua es un derecho de los pueblos, es un derecho que tiene nuestra Madre Tierra para producir los alimentos que nos garantizan una Alimentación Digna y con Identidad”.    

Acceso al agua, cambio climático y modelo productivo

El informe indica que en las comunidades rurales aisladas, la falta de acceso al agua “implica grandes riesgos a la seguridad alimentaria de las familias debido a que las poblaciones dependen en su mayor medida de la producción familiar, cultivos, cría de animales” y detallan que para acceder al recurso “las y los pobladores pagan hasta ocho veces más que en las zonas urbanas y, cuando no disponen de los recursos económicos, las familias deben caminar hasta 6 horas diarias para conseguir el agua para consumo de fuentes no seguras”. La dificultad del acceso a fuentes seguras se incrementa en la región semiárida del Chaco, donde se registra alta contaminación con arsénico, sal y diferentes minerales. 

Al problema del acceso se agrega el impacto del modelo productivo debido a los cambios de uso del suelo por la expansión de la frontera agrícola y el incremento de las precipitaciones y sequías por efecto del cambio climático. “El desmonte avanza sobre las comunidades indígenas, como en los casos de las comunidades Wichi en Salta, o de las tierras campesinas en Santiago del Estero”, advierte el informe. 

Y agrega que en esas tierras la aplicación del “paquete tecnológico” para la producción con transgénicos lleva a la “impermeabilización de los suelos, que sumada a las modificaciones en la intensidad y frecuencia de las precipitaciones generadas por el cambio climático, son las principales causas de las graves inundaciones y prolongadas sequías que afectan tierras y cultivos” de las comunidades, expulsándolas de sus territorios.  

En otras regiones, como la Patagonia, el informe indica otro tipo de impacto ambiental: “El cambio climático acentúa los períodos de sequía, o la intensidad de las precipitaciones (lluvias o nevadas intensas) para lo cual las y los pequeños agricultores familiares no están preparados” y recuerda que, en el último invierno, las intensas nevadas en la zona de cordillera de Río Negro y Chubut, ocasionaron la pérdida completa de rebaños. 

La ausencia del Estado para proteger el derecho al agua

Al impacto del cambio climático, combinado con un modelo productivo que expulsa y modifica los servicios del suelo y los ecosistemas, el informe precisa un problema de carácter estructural en la Argentina que impide llegar a soluciones rápidas, coordinadas y efectivas: “La gestión del agua en un país con un sistema federal supone entender que existen 24 formas diferentes de gestionar este servicio” y resalta: “en la Argentina no hay una ley nacional que regule el servicio”. “Es sin duda un proceso de autonomía en el manejo del agua, de escala familiar o local, la mejor opción para la mayoría de los casos”, denuncia el informe. 

En ese sentido, las organizaciones precisaron ante la Relatoría Especial de Derechos Humanos y Ambiente los problemas específicos que enfrentan las organizaciones al accionar por el derecho al agua: 

● Falta de capacitación y formación.

● Falta de políticas públicas.

● Conflictos por el acceso a la tierra y los territorios que dificulta trabajar la temática

agua y realizar inversiones significativas.

● Clientelismo político y dádivas desde el Estado como respuestas.

● Debilitamiento de las organizaciones locales.

● La sociedad civil no siempre tiene un plan de trabajo concreto y propositivo para

resolver los problemas reales.

● Apoyo del gobierno a las actividades extractivistas como único medio para salir de las

crisis económicas.

Proteger a las comunidades y organizaciones para asegurar el derecho al agua

El informe recomienda que los Estados incorporen una “protección adicional a las poblaciones particularmente vulnerables a la contaminación del agua, la escasez de agua y las inundaciones” a partir de espacios de participación, del cumplimiento de mecanismos de consulta previa, libre e informada –contemplados en las leyes de Ambiente y en el convenio 169 de la OIT– y convocan al Estado Argentino a “avanzar en agendas públicas que aborden y den solución a las principales brechas y barreras de género y avanzar hacia mayores niveles de justicia socioambiental”.

En ese sentido, las organizaciones destacaron la ratificación del Acuerdo de Escazú en el Congreso nacional, acuerdo impulsado desde la Organización de Estados Americanos (OEA) y que entró en vigencia tras su aprobación en México. El acuerdo insta a los estados parte a proteger a las organizaciones ambientales y fomentar su participación en la toma de decisiones. 

Como parte de esos procesos participativos, las organizaciones dejan propuestas de “buenas prácticas” para implementar por parte del Estado argentino como el programa “1 Millón de Cisternas”, que permitió a 5 millones de brasileños acceder al agua; el impulso del Programa de Fortalecimiento de Defensoras Ambientales, que ya se lleva adelante hace más de 10 años; y la aprobación de la Ley de Acceso a la Tierra impulsada por la UTT.

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Revista Mapik, es una estrategia comunicacional y de autofinanciamiento, creada entre Gestando Sororidad y el Grupo de Mujeres Mapik.

Una revista de tirada limitada pero de ilimitadas posibilidades. Las mujeres del grupo Mapik, originarias, mocovies, Defensoras Ambientales, nos cuentan sus experiencias, nos traen propuestas para cuidar la naturaleza y mucho más para compartir.Estés donde estés, podes pedirle tu ejemplar a la compañera que tengas más cerca en toda la Argentina.

La revista tiene un valor de $100 y una parte de ese monto, les llegará a esas mujeres para que puedan seguir haciendo y soñando para ellas y para todas. Solamente $100 y el aporte que hacés es enorme. Y eso es porque lo hacemos entre todas.

¿Qué estas esperando? Pedi tu revista Mapik y conocelas.

Contactos:

Facebook: @GrupoMapik

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