Pueblos del NOA se expresan frente al tratamiento de la ley de humedales

No nos dejen afuera
Los humedales en el noroeste argentino tienen una génesis con una profundidad temporal desde millones de años hasta pleistocena, esto explica la diversidad de geoformas y su recarga, algunas escasas en el presente por lo que el componente hídrico es mayoritariamente fósil, por ejemplo, salinas puneñas, y es preciso explicitar en el texto que los humedales pueden ser de aguas dulces o saladas.                                                               Otros, están relacionados con ríos, y regulan, equilibrando el caudal de los mismos, como el Campo del Arenal. También pequeños cuerpos son los principales proveedores de agua dulce y servicios ecosistémicos a Comunidades Indígenas de habitación milenaria y a la flora y fauna doméstica y silvestre, como vegas, bofedales, ciénagas.

Estos humedales están presentes en la Puna, Quebradas y Valles de nuestras provincias, regiones con déficit hídricos con precipitaciones menores a 600 mm./año, incluso inferiores a 60 mm./año, acotadas a un breve período estival en más del 90% y un período seco de 10 meses.
En ámbitos de clima riguroso son los humedales los que morigeran el mismo e impiden amplitudes térmicas incompatibles con la vida, la desertificación térmica.

Es necesario promover la conservación de los humedales y sus funciones ecológicas como parte indisociable del patrimonio natural, cultural y espiritual de los Naciones preexistentes amparadas por la Constitución Nacional y como sostén de la vida y del bienestar de la sociedad toda.

¿Porque es necesaria desde el plano legal una ley de humedales?
No podemos dejar de mencionar que el Estado argentino ratifico por Ley Nacional 23.919 en 1.991 la Convención Ramsar que es considerado el tratado internacional para los humedales y se encuentra en vigor desde 1975, por otro lado, la Argentina también ratificó mediante ley 24.375 el Convenio sobre Diversidad Biológica, que entro en vigor en el año 1994. 

Los principales objetivos de ambos instrumentos son por un lado la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales y nacionales, y la cooperación internacional, como contribución al desarrollo sostenibles y por otro la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos naturales para las sociedades y el ambiente: desde su material genético hasta el vasto campo de estudio que proveen para la humanidad.
La Ramsar en su Plan Estratégico 2016-2024 se propone “hacer frente a la pérdida y degradación de los humedales, llevar a cabo una conservación y un manejo eficaces de la Red de Sitios Ramsar, realizar un uso racional de los humedales y mejorar la implementación.” 
Entre las principales causas relevadas por la Convención Ramsar como impulsoras de la actual situación de vulnerabilidad de los humedales, se encuentran: La agricultura y el desarrollo urbano e industrial, la introducción accidental o deliberada de especies exóticas invasoras, la sobreexplotación de sus bienes naturales, el desecho de residuos domésticos e industriales sin tratar o deficientemente tratados y, el cambio climático que hoy tanto se discute.

Esto tiene estrecha relación con la ocupación dentro de los territorios por ejemplo de las Salinas Grandes de empresas mineras, que traen aparejadas consecuencias socio ambientales desastrosas, y violan innumerables derechos humanos de las comunidades indígenas que habitan estos vastos territorios, entre estos el derecho al agua , a los bienes naturales, a la autodeterminación de los pueblos, a la consulta y consentimiento libre previo e informado, a la seguridad alimentaria entre otros tantos, a los que el estado nacional se comprometió a respetar y garantizar internacionalmente mediante la ratificación de tratados de derechos humanos, como la Convención interamericana de Derechos Humanos, el PIDESC, el Convenio 169 de la OIT, la Declaración de la ONU sobre Derechos de los Pueblos Indígenas. 

También entendemos que este modelo de desarrollo extractivista y neocolonial es determinante en la no inclusión de los humedales altoandinos en el inventario nacional de Humedales, por eso instamos a que se convoque a los pueblos y naciones involucradas a debatir el inventario, así como la Ley Nacional de Humedales en su totalidad. 

Organizaciones Firmantes:
Ayllu Abralaites (4 Comunidades), Juntos Podemos en un ambiente sano, Autoconvocados de Purmamarca, Andhes, Comunidad Atacameños del Altiplano de Catamarca, PUCARA Pueblos Catamarqueños en resistencia y autodeterminación, Colectivo Antiextractivista, CONSEJO DE PUEBLOS ORIGINARIOS LLANKA’J MAKI, Comunidad Cueva del Inca, Ayllu Inti Yaku Apu Coyamboy, Vecinos Autoconvocado s de la Cuenca del Juramento, Fundación Árbol en Pie.

Información compartida por la Red Chacha warmi