Encuentro por los territorios indígenas

El 11 de octubre pasado, se realizó el primer «Encuentro por los territorios indígenas» organizado por el Colectivo de Mujeres Originarias ARETEDE y la radio comunitaria La Voz Indígena, de Tartagal, Salta.

En esta fecha tan especial para los pueblos originarios, se realizó este encuentro donde se trabajó sobre el derecho a la tierra y el territorio, y se recordó el último día de libertad de los pueblos indígenas de Abya Yala, anterior al inicio de las matanzas genocidas y se visibilizaron las actuales resistencias indígenas.

Además, el 11 de octubre es el 13º aniversario de la radio indígena. Proceso de construcción colectiva desde la comunicación que inició en el año 2008.

Significa que nos mantenemos de pie, firmes, y organizados, frente al despojo territorial.

Resistencias desde los pueblos indígenas

ARETEDE, la organización que coordina la VOZ INDÍGENA, se creó para trabajar en el acompañamiento a mujeres y comunidades originarias en diversos ámbitos de lucha, camino que nos ha conducido a ir construyendo colectivamente diferentes acciones y áreas de intervención con las comunidades  de la zona.  En el año 2000, se formó el grupo de mujeres investigadoras en memoria étnica, quienes, además del intenso trabajo en historia y memoria,   tomaron como uno de los estandartes de lucha, la gestión de una radio comunitaria indígena. Después de más de diez años, se hizo realidad, con la puesta al aire de la radio “La voz indígena”, que transmite en frecuencia modulada en la 94.5 del dial.

Son mujeres y diversidades de comunidades guaraníes, wichi, tobas y chulupies.

A lo largo de 19 años de trabajo han desarrollado innumerables acciones, las principales son aquellas que tienen que ver con el área de género,  comunicación, memoria étnica y acompañamiento a grupos de mujeres en diferentes comunidades. 

Desde el Programa Defensoras Ambientales acompañamos este proceso de lucha y resistencia. 

«Ni la tierra, ni las mujeres, somos territorios de conquista»

Si queres ver el evento: https://www.facebook.com/radiocomunitarialavozindigena

FORO DE LA TIERRA LAC 2021

TIERRA Y ODS:
DERECHOS SOBRE LA TIERRA PARA UN MUNDO INCLUSIVO Y SOSTENIBLE

DEL 12- 15 DE OCTUBRE

Este año, el Foro de la Tierra LAC se llevará a cabo del 12 al 15 de octubre y tendrá como tema medular los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el papel central que cumplen los derechos sobre la tierra para alcanzarlos.

INSCRIPCIONES EN ZOOM AQUÍ

El Foro Regional de la Tierra que cada año organiza la ILC LAC es una palestra única para visibilizar, debatir y compartir propuestas y enfoques innovadores en torno a la gobernanza y los derechos sobre la tierra para las personas que viven en y de ella. El evento permite el intercambio entre distintos actores, fomentando la construcción de alianzas y la incidencia en favor de una gobernanza de la tierra más inclusiva.

Este año, el Foro de la Tierra tendrá como tema medular los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el papel central que cumplen los derechos sobre la tierra para alcanzarlos. Ello, teniendo en cuenta que los desafíos para lograr la Agenda 2030 se incrementaron aún más con la pandemia y que ésta golpea con mayor fuerza a los sectores más olvidados, entre ellos, a las personas que viven del campo. La pandemia, además, evidenció la necesidad de apuntalar procesos de cambio hacia una relación más sostenible con el planeta, en donde los derechos sobre la tierra de quienes son sus principales custodios resultan también centrales.

En este contexto, los eventos que componen el Foro de la Tierra pondrán sobre la mesa los desafíos y las prioridades en la región para avanzar en los ODS vinculados a los derechos sobre la tierra. Se pondrá foco en los ODS 1, 2, 5 y 15, que abordan la problemática de la seguridad en el acceso a la tierra para hombres y mujeres; la centralidad de fortalecer la producción de los agricultores/as familiares, campesinos/as, indígenas y pastores/as, la importancia de la restauración de los ecosistemas, así como el papel clave que desempeña la juventud rural y la urgencia de asegurar los derechos territoriales de los pueblos indígenas más que nunca. Además, el Foro coincide con el Día Internacional de la Mujer Rural, por lo que dedicaremos una sesión para reflexionar sobre las propuestas de las mujeres rurales para hacer frente a los impactos del modelo extractivista que predomina en la región.

El Foro de la Tierra 2021 hace parte de los esfuerzos de la International Land Coalition para contribuir con la Agenda 2030 y con el seguimiento de otros procesos internacionales, como el Decenio de la Agricultura Familiar, la Década de la Restauración de los Ecosistemas, y los compromisos surgidos del Foro Generación Igualdad. En todos ellos resulta fundamental incidir para que los derechos sobre la tierra sean priorizados, con la certeza de que sin ellos sus objetivos no podrán alcanzarse.

ORGANIZADORES

El evento es organizado por la International Land Coalition América Latina y el Caribe en asocio con las plataformas regionales y nacionales que apoya, y sus aliados estratégicos.

¿A QUIÉN SE DIRIGE?

A actores involucrados en la cuestión de la tierra: instituciones públicas, organizaciones indígenas y/o campesinas, organizaciones de mujeres, de jóvenes, ONG, centros de investigación y academia, organismos internacionales, agencias donantes, entre otros.

ESTRUCTURA, FECHAS Y HORAS

Ocho webinars del 12 al 15 de octubre en múltiples horarios.

Le sugerimos chequear el horario de cada evento de acuerdo a su zona horaria.

IDIOMAS

Español con interpretación en inglés y portugués

PROGRAMA Y MÁS INFORMACIÓN

Derecho Humano al ambiente seguro, limpio, sano y sustentable.

En estos momentos de emergencia climática y de crisis por el covid-19, nos hemos reunido como organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales, comunidades locales, pueblos indígenas y afrodescendientes para solicitar al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que reconozca sin demora el derecho humano al ambiente seguro, limpio, sano y sustentable.

El Consejo de Derechos Humanos adoptó su primera resolución sobre derechos humanos y medio ambiente en 2011. Desde entonces, hemos tomado más conciencia de los numerosos y complejos vínculos que existen entre estos dos campos. La implicación y la participación de todas las personas y autoridades interesadas han puesto los vínculos intersectoriales entre los derechos humanos y el medio ambiente en un primer plano de las discusiones, también dentro de la membresía más amplia de la ONU.

Según el Relator Especial sobre Derechos Humanos y Medio Ambiente, el número de Estados que reconocen el derecho a un medio ambiente limpio, seguro, saludable y
sostenible en diversas formas ha aumentado en los últimos años, con más de 155 países que reconocen este derecho, o elementos de este derecho, en sus sistemas jurídicos
nacionales. A pesar de sus diversas formulaciones, el derecho a un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible está siendo universalmente reconocido.
Existe un consenso mundial sobre la degradación del medio ambiente y las consecuencias que tiene sobre la vida humana. La pandemia actual nos recuerda a todos y todas que la dignidad, la vida y la salud de todos los seres humanos deben protegerse y promoverse sin discriminación alguna. Creemos que un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible es parte integral del pleno disfrute de los derechos humanos. Por tanto, el posible reconocimiento del derecho a nivel mundial tendría numerosas implicaciones importantes en el mundo que dejemos a nuestras generaciones futuras.

Cada vez son más numerosos los llamados a favor de un reconocimiento universal de este derecho por parte de los Estados, los representantes de la ONU, los expertos y la sociedad civil. Estamos comprometidos a entablar un diálogo abierto, transparente e inclusivo con todos los Estados y partes interesadas sobre un posible reconocimiento internacional del derecho a un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible.

Finalmente ha llegado el momento para que el Consejo de Derechos Humanos determine si adopta o no la resolución que reconocerá el derecho a un medio ambiente sano.


Le invitamos a seguir este importante momento en vivo y en directo el viernes 8 de octubre a las 9:00 horas CEST (aquí).

A medida que avanza la sesión, seguimos instando a exigir un #MedioAmbienteSanoParaTodos en sus redes sociales utilizando nuestra Caja de Herramientas para Redes Sociales. Cuando se tome una decisión, nuestra coalición pretende transmitir un contundente mensaje de unidad. Esté atento a él, junto con otros recursos que podrá compartir.

La Coalición por el derecho a un ambiente sano

Sumá tu adhesión a la declaración de las Defensoras para presentar en la 16° Conferencia de la Juventud por el Cambio Climático de Naciones Unidas

Desde el programa Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales coordinado por Fondo de Mujeres del Sur y Fundación Plurales, con el apoyo y cofinanciamiento de Unión Europea, elaboramos una declaración que recopila las voces de mujeres jóvenes organizadas en Argentina para presentar en la 16° Conferencia de la Juventud por el Cambio Climático de Naciones Unidas (COY16).

La COY16 es un encuentro de juventudes que forma parte de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26). La declaración será incorporada a una demanda común dirigida a los Estados que forman parte, para que tomen medidas que respondan a la actual crisis climática y permitan mitigar sus efectos.

Además de describir la situación que se vive en Argentina, también buscamos resaltar la importancia de la representación directa de las defensoras del Sur Global en este tipo de eventos.

Leé la declaración

¡Sumá tu adhesión y apoyá a las Defensoras!

Vos podes generar el cambio

Talleres 2021 – Intersección entre Justicia Ambiental y Género

Luego de más de un año de comunicaciones mediadas por la tecnología, el 2 de octubre lanzamos los talleres presenciales de Grupos de Defensoras Ambientales (GDAs) 2021 bajo la consigna de reflexionar sobre la intersección de justicia ambiental y género.

Entre barbijos, saludos a puño y distancia entre las participantes, comenzamos a trabajar como si el tiempo no hubiera pasado. Aunque no solo pasaron meses, sino también impulso de políticas que fortalecen el extractivismo en nuestros territorios, y con ello, el aumento de riesgos para las defensoras y sus comunidades frente al cambio climático, la criminalización y la pérdida de territorios.

Este taller está enfocado principalmente a profundizar el intercambio y vinculación entre las integrantes de los GDAs, que da continuidad a los talleres de capacitación realizados durante el 2019 en Salta y virtualmente durante el 2020 mediante los encuentros denominados “Juntas, conectadas y en resistencia”. Todos realizados con la cofinanciación de la Unión Europea en el marco del Programa de Fortalecimiento de Defensoras Ambientales que coordinan Fundación Plurales y el Fondo de Mujeres del Sur.

Desde una perspectiva feminista, con esta tercera instancia formativa reflexionaremos acerca de cómo las problemáticas socio-ambientales afectan a las mujeres,  la desigual distribución de la carga ambiental, que recae sobre ellas, las situaciones que las mueven a organizarse y cómo son los procesos de lucha que transitan, entre otros temas.  

Taller en Santa Fe – 02/10/2021. PH: Nicolás Avellaneda.

En este sentido, el objetivo principal de estas instancias será fomentar la discusión, fortalecer vínculos entre mujeres defensoras ambientales, propiciar intercambios de experiencias, aprendizajes, estrategias de activismo desde el reconocimiento de la intersección entre Justicia Ambiental y Género, que estén llevando a cabo los GDAs en los distintos territorios de implementación de la Acción. 

El taller será realizado en formato presencial en cuatro lugares distintos. Uno en Santa Fe, uno en La Rioja, otro en Jujuy y otro en Córdoba. Esta modalidad la incorporamos como parte del protocolo de trabajo en tiempos de pandemia, si bien actualmente las limitaciones a la movilidad son menores, dividir el encuentro por regiones nos brinda menores riesgos y mayor capacidad de focalizar en cuestiones concretas de cada zona seleccionada.

Siendo este el último año del Proyecto “Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales” adquieren particular importancia los acuerdos de acciones conjuntas entre los diferentes GDA y fortalecer la red construida en estos tres años de acción. La perspectiva del apoyo a las diferentes luchas que llevan adelante las defensoras ambientales y búsqueda de diferentes y nuevas estrategias de defensa de los territorios, fundamentalmente desde una mirada feminista, tienen un rol central en estos talleres.

MAPIK: Las mujeres de Algarrobo

Durante el aislamiento, la comunidad mocoví de Tostado (Santa Fe, Argentina) se quedó sin agua potable. Las mujeres que integran el Grupo Mapik, organización apoyada por el Programa Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales, construyeron un aljibe que les permitió recolectar agua de lluvia y solucionar un problema vital. Hace tiempo queríamos compartir su historia. Invitamos a Periódicas, medio transfeminista apoyado por el FMS en el marco del programa Liderando desde el Sur, a visitarlas y escribir.

Por Magdalena Artigues Garnier (Periódicas)

“¿Qué dinámica íbamos a hacer?”, pregunta Lore. “Ah, presentarnos, hacer un movimiento y todas repetirlo”, se responde sola.

En ronda, entre el bullicio de niñes jugando y gallos cantando, con voz suave y gestos tímidos, van nombrándose: Romina… Ceferina… Delia… Noelia… Gabriela…Victoria… Susel…Hilda.

En sus nombres y lo que conocen de su cultura se nota fuerte el zarpazo de la conquista. Pero en su lengua está la resistencia.

El castellano no es su idioma natal, y se nota. La incomodidad al hablarlo desaparece cuando usan el moqoit, la lengua de su pueblo. Ellas son Grupo Mapik, una colectiva de mujeres perteneciente a la comunidad mocoví de Tostado, una ciudad que se ubica 330 kilómetros al noroeste de Santa Fe, capital de la provincia homónima de Argentina.


Fotos de Gise Curioni

HACER CON OTRAS

Mapik desde su seno surge por la unión de mujeres. Primero dentro de la comunidad: “El grupo existía desde la infancia. Siempre nos reuníamos para ir a juntar leña; salíamos a la mañana y llegábamos a la tarde. Un día, hace como 10 años, nos invitaron a una liga de fútbol femenino, entonces nos reunimos con más chicas y armamos un grupo”, explica Romina.

Cuenta que luego de eso, una organización social que trabajaba en el barrio les propuso preparar la merienda los sábados. Al tiempo, se encargaron también de servir el almuerzo los domingos.

Gabriela retoma el relato contando entre risas que “después llegó la Lore”. Lorena forma parte de Gestando Sororidad, una organización feminista de la ciudad que promueve el apoyo mutuo entre mujeres y que comenzó a trabajar con las Mapik a fines de 2017.

Una de ellas explica: “De mi parte siempre me gustó este espacio porque somos buenas compañeras, nos divertimos, hacemos algo para los chicos o para nosotras mismas, compartimos, jugamos a la pelota. No nos quedamos en la casa solamente, sin salir, sin conocer o sin divertirse”. Otra de las chicas expresa: “Me gusta juntarme porque aprendo mucho, antes no salía, me quedaba acá nomás”.

Unirse con otras les permitió conocer diferentes realidades. Mostrando algunas imágenes, relatan: “Esta foto es de cuando vinieron unas compañeras de Córdoba e hicieron audios para radio. En esta foto fuimos a Córdoba, conocimos Agua de Oro, recorrimos, fuimos a un bar. En esta otra viajamos a Hersilia a conocer a las otras compañeras, hicimos rondas de presentación y charlas sobre los agroquímicos y los agrotóxicos. En esta foto vino a visitarnos Ana, de Perú, una titiritera que nos contó acerca de la lucha de Máxima Acuña, quien también es una defensora de la naturaleza. En esta, viajamos a Las Grutas, al Segundo Parlamento de Mujeres Indígenas, en el que conocimos a hermanas de distintas etnias. Fue una experiencia muy hermosa. Ellas tienen casi la misma problemática que estamos teniendo acá y es lindo juntarse con otras, no te sentís sola”.

Consultadas acerca de cuáles son esas preocupaciones que las unen con las otras mujeres indígenas, manifiestan que fundamentalmente son dos: la falta de acceso al agua y a la vivienda.

Foto de Priscila Pereyra

EL AGUA VITAL

Tostado limita con la provincia de Santiago del Estero, tiene un clima tropical con estación seca. En verano, la temperatura trepa fácilmente hasta 45 grados. Los suelos son áridos, salitrosos, y el agua potable escasea. “Tenemos una cisterna y nos traen agua potable una vez por semana pero eso no alcanza para todos, a los dos o tres días ya se acaba. Por eso fue importante hacer el aljibe”, explican con orgullo.

A través del apoyo recibido en el marco del programa Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales (*), las mujeres de Mapik pudieron realizar algunos encuentros con otras mujeres y, además, construir con sus propias manos un aljibe para la comunidad. “Mi hermana y yo habíamos construido con materiales pero las demás aprendieron ahí”, explica una de las chicas.

Se trata de un sistema de captación de agua de lluvia, con capacidad para 16.000 litros. “Me siento muy orgullosa de nosotras, cansó mucho pero valió la pena”, es uno de los testimonios que recolecta la revista de Mapik sobre el tema.

La revista es otra de las iniciativas del grupo, y ya cuenta con tres ediciones. Además, las Mapik realizaron talleres de radio, de poesía, de música, de educación sexual integral, de reutilización de plásticos, y la lista continúa.

El grupo, que comenzó juntándose en la cancha de fútbol, luego en la casa del tío de una de las mujeres y hoy en el salón comunitario, tiene como próximo proyecto construir un espacio propio para sus numerosas actividades.

SER MOCOVÍ EN EL DESARRAIGO

El pueblo mocoví es originario de la zona, antes de la llegada de los españoles ocupaban las tierras de Chaco y Santiago del Estero.

La comunidad mocoví de Tostado está compuesta por más de 80 familias, aunque algunas peregrinan frecuentemente hasta Chaco y luego vuelven. Está alejada de la ciudad y queda fuera del tendido de la red de agua potable. Las casas son de material y chapa, la calle de acceso es de ripio, y las internas, de tierra. En la puerta de cada una de las casas, los miembros de cada familia se sientan, conversan, toman mate. Les niñes juegan alrededor. Son espacios de socialización, junto con el salón comunitario y la iglesia (evangelista) que se ubica en el centro.

Las mujeres de la comunidad tomaron el nombre de Mapik porque así se dice al algarrobo en moqoit y significa “el árbol puesto en el camino para comer”. “Tiene su fruto, la algarroba, que nuestros antiguos familiares y nosotros consumimos. Y también es importante porque da mucha sombra”, explica Romi.

Ante la pregunta por las tradiciones y la cultura ancestral mocoví, por fechas, rituales, canciones, se disparan miradas entre ellas. “No, no conocemos rituales. Siempre nos enseñó el abuelo que ya falleció hace años. Él nos enseñaba a cantar, orar, pero ahora que somos grandes no”, sostiene Gabi. “Hay un año nuevo mocoví, pero no conocemos bien de dónde salió, nuestras familias que viven en Chaco lo festejan, pero acá no”. Cuentan que en Chaco viven abuelas, abuelos, tías y tíos más grandes. “Nosotras somos nuevas, crecimos acá”, explican.

Foto de Gise Curioni

Consultadas acerca de qué significa ser una mujer mocoví, después de muchas dudas y risas, cuentan que su identidad está definida por su idioma, aprendido, practicado y transmitido de generación en generación. Y también por la relación con la tierra. “Nosotras desde chiquitas vimos a nuestros padres salir a los montes, a cosechar algodones y crecimos viendo que ellos respetaban el lugar. Donde iban, siempre pedían permiso a la tierra porque decían que ahí vivían los verdaderos dueños. Así no les hacían daño”, explica Romi.

Esta relación de armonía con la naturaleza atraviesa toda su vida. “Ellos no se enfermaban. Ahora hay mucho desmonte y tenemos mucho calor, el rayo del sol está muy fuerte, y a causa de eso tampoco tenemos agua. Entonces nos estamos enfermando más, porque antes, aunque fueras anciano, casi nunca te enfermabas”, resaltan.

“La cosecha del algodón y buscar los frutos del monte, eso es re mocoví”, explican entre risas. “Juntamos el mistol, la algarroba, la tuna, un montón de otros frutos que no sabemos cómo se llaman en castellano. Eso nos complica siempre cuando nos preguntan”.

Además de la cosecha, algunas hacen artesanías, tejido, cacharros de cerámica. Los hombres hacen changas en la construcción o se dedican al destronque (tala de árboles para la venta). “Nosotras nos quedamos acá, cuidando a los hijos”, explican.

Fotos de Priscila Pereyra

MAPIK EN SU ECOSISTEMA

La división sexual del trabajo cala hondo no sólo dentro de los hogares sino también en la comunidad. Los y las mocovíes de Tostado eligen a sus autoridades a través de asambleas: cacique, vicepresidente, secretaries, vocales. Según cuentan las Mapik, las autoridades pueden ser varones o mujeres indistintamente. Sin embargo, generalmente son varones, y la igualdad de género resulta un asunto formal.

Con respecto a la organización entre ellas, las mujeres de la comunidad, explican que “algunos ven bien que nos juntemos y trabajemos en equipo, y otros, no”.

Sin embargo, a pesar de algunas miradas, ellas siguen adelante. El sueño que ahora las ocupa es tener su propio salón, que van a levantar ellas mismas, para poder juntarse cuando quieran y proyectar más actividades. “Estar en grupo te da más fuerza para seguir construyendo, seguir adelante, luchar”, dicen con voz amable pero firme. Como el algarrobo, crecen de a poquito, pero resisten. Echan raíces, dan frutos y mucho cobijo.

(*) Grupo Mapik es coparte del Fondo de Mujeres del Sur en el marco del programa Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales, implementado en alianza con la Fundación Plurales y cofinanciado por la Unión Europea.

Nota: el masculino genérico es la forma utilizada por las mujeres del Grupo Mapik. Se dejó de esa manera para respetar su oralidad.

Nota publicada en web del Fondo de Mujeres del Sur el 01/09/2021

Un Ambiente Sano para Todos/as

La crisis ambiental y climática amenaza la vida de millones de personas, particularmente de las más vulnerables y de las que menos han contribuido al problema.

El 13 de septiembre, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDH) se reunirá nuevamente para su 48ª sesión, y se espera que se discuta el reconocimiento del derecho a un ambiente seguro, limpio, sano y sostenible.

Desde 2020, los gobiernos de cinco estados —Costa Rica, Eslovenia, Maldivas, Marruecos y Suiza— han estado incidiendo para que se reconozca el derecho a un ambiente sano. Este trabajo se basa en la defensa activa que por varias décadas han desarrollado la sociedad civil y juristas. Ahora necesitamos que se comprometan a plantear la discusión en la próxima sesión del Consejo.

El reconocimiento de un nuevo derecho humano en las Naciones Unidas no ocurre muy a menudo, pero dado que los impactos de la crisis climática se extienden #ElMomentoEsAhora de que los miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU reconozcan inequívocamente el derecho a un ambiente seguro, limpio sano y sostenible.

El 31 de agosto, estos cinco Estados miembros están organizando un taller que reunirá a responsables de políticas y expertos/as para discutir las oportunidades, alcance e implicaciones en torno al reconocimiento del derecho a un ambiente seguro, limpio, sano y sostenible. El taller es un momento único para decidir si el derecho a un ambiente sano será presentado y reconocido durante la siguiente sesión del CDH. La participación en el evento será un indicador clave del apoyo amplio al movimiento.

Desde lunes 30 de agosto hasta el jueves 2 de septiembre, organizaciones de la sociedad civil y de pueblos indígenas, activistas e individuos de todo el mundo se reunirán durante cuatro días de solidaridad en torno a la necesidad de reconocer el derecho a un ambiente sano. Juntos/as, compartiremos mensajes en Twitter para apoyar el liderazgo de los cinco principales Estados miembros y para pedir que se avance de forma decisiva en el reconocimiento del derecho humano a un ambiente sano en la 48ª sesión del Consejo de Derechos Humanos.

Juntos/as, nuestras voces tienen el poder de dar amplia visibilidad a nuestro mensaje y presionar a los gobiernos para que actúen con urgencia. Te invitamos a unirte y a movilizar a otras personas en este momento decisivo.

#AmbienteSanoParaTodos

#ElMomentoEsAhora – #HRC48 – #DerechosHumanos – #MiPlanetaMisDerechos

El borrador del acuerdo de la ONU sobre biodiversidad «se queda corto»

En la evaluación de WWF, el proyecto de acuerdo actual, publicado por el Convenio sobre la Diversidad Biológica, carece tanto de la ambición como de la urgencia necesarias para revertir la pérdida de biodiversidad y asegurar un mundo positivo para la naturaleza en esta década.

  • La ONU publica el primer borrador de un acuerdo global destinado a abordar la crisis de la naturaleza
  • El borrador del plan carece de la ambición y la urgencia necesaria para revertir la pérdida de biodiversidad, a pesar de los compromisos de alto nivel
  • Un millón de especies se encuentran actualmente en peligro de extinción.

GLAND, Suiza (12 de julio de 2021) – En respuesta a la publicación hoy del primer borrador del marco global de biodiversidad posterior a 2020 , WWF expresa su preocupación de que el mundo no esté respondiendo adecuadamente a la crisis de la naturaleza, lo que también pone en peligro nuestra capacidad para abordar la crisis climática y poner en peligro los recursos de los que todos dependemos para los negocios y nuestra propia supervivencia.

El borrador del acuerdo, publicado por el Convenio sobre la Diversidad Biológica basado en discusiones entre gobiernos, establece metas y objetivos globales propuestos para la naturaleza. En la evaluación de WWF, el borrador actual carece de la ambición y la urgencia necesarias para revertir la pérdida de biodiversidad y asegurar un mundo positivo para la naturaleza en esta década.

Fundamentalmente, la poca ambición del primer borrador está en desacuerdo con el creciente número de líderes mundiales que señalan que están intensificando la ambición en la naturaleza. Hasta la fecha, 89 líderes mundiales han respaldado el Compromiso de los líderes por la naturaleza comprometiéndose a revertir la pérdida de biodiversidad para 2030, incluso mediante la entrega de un marco de biodiversidad global transformador posterior a 2020. En junio, los líderes del G7 firmaron el G7 Nature Compact comprometiéndose a detener y revertir la pérdida de biodiversidad en esta década tomando medidas audaces para lograr resultados ambiciosos para la naturaleza en 2021.

Marco Lambertini, Director General de WWF International, dijo:
“Si bien WWF da la bienvenida a la publicación del primer borrador del marco global de biodiversidad posterior a 2020 como un paso importante para asegurar un acuerdo global de biodiversidad crucial, nos decepciona que el texto , en general, no refleje la ambición requerida para cambiar el rumbo la crisis de la naturaleza.

“Necesitamos que el texto incluya un objetivo global claro y mensurable para la naturaleza, similar al que tenemos para el clima. Esto es fundamental para definir objetivos adecuados basados ​​en la ciencia y permitir que los gobiernos, las empresas, los inversores y los consumidores contribuyan todos hacia un objetivo compartido. Ochenta y nueve líderes mundiales han respaldado, hasta la fecha, el Compromiso de los líderes por la naturaleza comprometiéndose a revertir la pérdida de biodiversidad para 2030. Sin embargo, la ambición y la urgencia contenidas en el borrador del acuerdo están significativamente por debajo de lo necesario para asegurar un mundo positivo para la naturaleza en esta década . Con las actividades humanas que continúan impulsando la pérdida irreversible de biodiversidad, empujando a las especies a la extinción y a los ecosistemas al colapso, instamos a los líderes a intensificar y cumplir sus compromisos, instruyendo a sus negociadores para asegurar un resultado transformador «.

Actualmente, las actividades humanas están provocando una pérdida de biodiversidad sin precedentes, con un millón de especies en peligro de extinción. El año pasado, se reveló que el mundo no ha logrado ninguno de sus objetivos de biodiversidad de Aichi de una década anterior.

WWF enfatiza que la crisis de la naturaleza requiere una respuesta global integral, urgente y ambiciosa que incluya tanto una mayor acción de conservación como una transformación de los impulsores de la pérdida de biodiversidad, incluida nuestra agricultura, sistema alimentario e infraestructura, que necesitan cambios hacia alternativas sostenibles.

Como tal, WWF acoge con satisfacción la inclusión de un objetivo para proteger el 30% de la tierra, el agua dulce y los océanos para 2030, que debe estar condicionado a un enfoque basado en los derechos que reconozca, asegure y proteja los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales a sus tierras. y aguas. Sin embargo, la falta de un hito para reducir a la mitad la huella de producción y consumo para 2030, y un hito de especies especialmente débil, son muy preocupantes.

Guido Broekhoven, Jefe de Investigación y Desarrollo de Políticas de WWF International, dijo:
“El borrador del texto contiene muchos de los elementos necesarios para un acuerdo sobre la naturaleza exitoso, pero se queda corto en varias áreas clave. La acción para proteger los ecosistemas es vital, pero no tendremos éxito en asegurar un mundo positivo a la naturaleza a menos que también abordemos los impulsores de la pérdida de biodiversidad, pasando a sistemas sostenibles de producción y consumo, y dietas saludables y sostenibles. De manera similar, si bien el texto cubre la movilización de recursos, las necesidades expresadas son probablemente una subestimación significativa.

“Hacemos un llamado urgente a los países para que trabajen juntos para fortalecer el texto. El mundo no debe perder esta oportunidad única en una década de asegurar un acuerdo al estilo de París para la naturaleza «. 

WWF señala además que el lenguaje en el borrador del texto sobre responsabilidad y transparencia es particularmente débil. Será fundamental que las partes trabajen para fortalecer esta sección, asegurando la inclusión de un mecanismo de implementación eficaz en el acuerdo final que haga que los países rindan cuentas. Para evitar una repetición de las metas de Aichi, es esencial un mecanismo de implementación sólido, incluso para apoyar un enfoque de todo el país y la sociedad, y la participación del sector. 

Las partes deben trabajar ahora urgentemente para fortalecer el borrador del acuerdo en la próxima ronda de negociaciones de la ONU en agosto. Para detener y revertir la pérdida de biodiversidad, es esencial que se adopte un paquete integral en la COP15 en Kunming, China.

Lambertini agregó:
“No podemos arriesgarnos a otra década perdida por la naturaleza. La ciencia nunca ha sido más clara: actuar sobre la naturaleza no solo es esencial para reducir nuestra vulnerabilidad a futuras pandemias, es fundamental para abordar la crisis climática y asegurar un futuro equitativo y próspero para todos ”.

Nota original en ingles publicada el 12/07/2021 en : https://wwf.panda.org/wwf_news/press_releases/?3173466/Draft-UN-biodiversity-agreement-falls-short-says-WWF

Foto de portada: wwf

La economía política de los derechos del agua: poner el conocimiento indígena en el centro de la provisión de WASH

A través de una asociación con la Escuela de Política y Estudios Internacionales de la Universidad de Leeds, WaterAid ha apoyado la disertación y la investigación de Phoebe Holmes, quien completó una Maestría en Desarrollo Global en 2020. Junto con la Asesora de Defensa Katie Tobin, Phoebe comparte reflexiones sobre su investigación sobre la economía política global de los derechos de agua y sus implicaciones para la adaptación al cambio climático y el acceso al agua, el saneamiento y la higiene.

El sector internacional de agua, saneamiento e higiene (WASH) tiene como objetivo ampliar el acceso a estos tres servicios esenciales a quienes no los tienen, principalmente en países de bajos ingresos. Los principales actores de este sector enfatizan WASH como una solución – y un requisito previo – para el desarrollo, para la respuesta y recuperación de COVID-19, y para la resiliencia y adaptación al cambio climático. Esto se hace promoviendo el fortalecimiento de los sistemas impulsados ​​por la comunidad, al tiempo que se recuerda a los países industrializados su responsabilidad histórica de proporcionar ayuda y financiamiento climático.

A medida que WaterAid y el sector WASH en general se involucran más en el cambio climático, incluido el pedido de financiamiento climático adicional y nuevos compromisos para la adaptación liderada localmente, es importante pensar en cómo podríamos contribuir a formas alternativas de gobernanza, gestión del conocimiento y organización. al tiempo que ponemos el conocimiento local e indígena en el centro de nuestro trabajo.

A través de una asociación con la Escuela de Política y Estudios Internacionales de la Universidad de Leeds, y el proceso para desarrollar su nueva estrategia global, WaterAid ha comenzado a lidiar con su posición como una ONG internacional del norte dentro de las estructuras neocoloniales de poder e influencia. Estas consideraciones son aún más urgentes en medio de un impulso renovado para descolonizar la ayuda, provocado por el movimiento global Black Lives Matter.

La investigación de Phoebe alienta al sector WASH a examinar los modelos políticos y económicos generales que determinan el acceso al agua y al saneamiento, especialmente en relación con las comunidades «vulnerables» y marginadas del sur global. Este análisis es esencial para todo nuestro trabajo, pero es especialmente clave para respaldar nuestros llamados a la adaptación liderada localmente en nuestra defensa climática internacional .

Enfoques contemporáneos de la gobernanza del agua

La intervención externa de actores extranjeros en el sector del agua tiende a promover enfoques privatizados, comercializados y mercantilizados; despolitizar las soluciones a los problemas de WASH en favor de enfoques científicos y técnicos que pasen por alto las estructuras políticas que ayudaron a crear la desigualdad y la injusticia de WASH en primer lugar. Estos enfoques se basan en historias coloniales y dicotomías centenarias que moldean los marcos filosóficos dominantes, como la tierra contra el trabajo y la naturaleza contra los recursos para el consumo humano.

El surgimiento del comercio bajo el capitalismo mercantil sustentaba la acumulación primitiva de capital. Ésta es, esencialmente, la base del actual sistema económico mundial. Los dualismos del filósofo René Descartes entre cuerpo y mente, y sociedad y naturaleza, también fueron fundamentales para contribuir a la afirmación de que la civilización europea debería convertirse en «amos» y «poseedores» de la naturaleza, una idea que todavía da forma a la priorización moderna de la productividad laboral sobre mantenimiento de la tierra y salud de los sistemas ecológicos.

Hoy, esta ideología liberalista se utiliza en el sector del agua para justificar la intervención externa. Las soluciones capitalistas de agua y clima se basan en fórmulas y supuestos que dan forma a un modelo unidimensional, que prioriza la eficiencia para impulsar las ganancias. La medición y el racionamiento, y los sistemas de alerta temprana, por ejemplo, son ambos mecanismos prominentes de gobernar la asignación del agua que son cómplices de los supuestos capitalistas.

Estos enfoques a menudo se describen como la única opción viable, pero dan prioridad a ciertos usos del agua sobre otros y establecen un conjunto aceptado de normas. Esto entonces justifica la acción contra los «perpetradores» (es decir, las comunidades que operan de manera tradicional) que no se ajustan a los usos del agua considerados legítimos por los modelos industrializados de economías de escala. Al mismo tiempo, los actores corporativos a gran escala, los verdaderos contaminadores, son elogiados por su capacidad para generar valor económico.

Una responsabilidad urgente de priorizar el conocimiento indígena y local

Frente a la incertidumbre climática, estos enfoques pasan por alto el conocimiento indígena de la gestión comunitaria del agua y los recursos, a favor de los intentos impuestos desde el exterior de «modernizar» sus formas de ser. Esto a pesar del hecho de que el conocimiento ecológico tradicional puede complementar significativamente los enfoques climáticos modernos; Después de todo, las comunidades indígenas se han adaptado a las duras y cambiantes condiciones ecológicas durante milenios. Subyugar el conocimiento tradicional es particularmente preocupante dado que el 80% de la biodiversidad del planeta se encuentra dentro de territorios indígenas (PDF) donde la población local es la principal portadora del conocimiento.

Al considerar la posibilidad de compartir conocimientos entre pueblos indígenas y actores externos, los procesos a largo plazo son el factor más importante; se necesita tiempo para generar confianza y comprensión. Los beneficios potenciales de estas alianzas de colaboración incluyen la creación de métodos de adaptación climática factibles y apropiados desde el punto de vista cultural, la construcción de modelos precisos de predicción climática al llenar los vacíos en el conocimiento científico moderno en regiones donde los datos de referencia son escasos y salvar el abismo entre los productores de conocimiento (aquellos en a cargo de la toma de decisiones sobre políticas y la planificación de la infraestructura) y los usuarios del conocimiento (la población local que se ve afectada por esas decisiones).

Actualmente, los esfuerzos para compartir ese conocimiento son inadecuados, eurocéntricos y, en muchas áreas, inexistentes. Pero esta brecha ofrece a las ONG de WASH la oportunidad de facilitar y crear espacios seguros donde el conocimiento ecológico tradicional puede ser compartido y preservado. Es importante destacar que cualquier intercambio de conocimientos debe evitar intercambios de explotación en los que se espera que los grupos indígenas transmitan conocimientos culturales íntimos y ancestrales sin ninguna garantía de que sus propias demandas políticas se hagan realidad. La incorporación del conocimiento indígena en la política climática debe ir acompañada de esfuerzos para abordar las barreras institucionales a la autonomía política y la autodeterminación.

Adaptación climática dirigida localmente y WASH

Mientras nos relacionamos con los gobiernos del G20 antes de la COP26 en noviembre, WaterAid solicita al menos el 70% de la financiación internacional para la adaptación climática para apoyar directamente a las comunidades que viven en la primera línea del cambio climático . Los principios de la adaptación dirigida localmente, tal como los delineó el Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo , apuntan a transformar los sistemas que producen vulnerabilidad al cambio climático en primer lugar. De los ocho principios respaldados por más de 40 gobiernos, instituciones y ONG (incluida WaterAid), aquellos que consideramos especialmente cruciales para esta discusión incluyen:

  • delegar la toma de decisiones al nivel más bajo apropiado,
  • abordar las desigualdades estructurales que enfrentan las mujeres, los jóvenes, las personas con discapacidad y los grupos indígenas,
  • invertir en instituciones locales,
  • la construcción de una comprensión del riesgo climático a través de una combinación de conocimientos locales y científicos,
  • programación y aprendizaje flexibles, y
  • acción colaborativa.

Los grupos indígenas tienen una comprensión inigualable y vital de las necesidades del mundo natural. Al formar soluciones para abordar las emergencias climáticas y de agua, las instituciones internacionales influyentes como el Banco Mundial, el FMI y la ONU deberían aprender de los grupos históricamente marginados e integrar el conocimiento indígena en sus estrategias climáticas. Por ejemplo, en Sudáfrica y la República Democrática del Congo, los pueblos indígenas han actuado como coadministradores de tierras protegidas, mientras que en Colombia, Perú, Fiji, Tanzania y Australia, el conocimiento indígena ha ayudado a informar los esfuerzos nacionales de conservación (PDF).

En el sector WASH, debemos buscar constantemente identificar cómo nuestro trabajo puede apoyar soluciones climáticas culturalmente específicas y guiarnos por las perspectivas de las comunidades afectadas. ¿Cómo podemos asegurarnos de que, en cada paso de nuestro enfoque, estemos informados por los conocimientos y la experiencia indígenas y locales? Esto implicará redefinir el «progreso» para celebrar el valor de las diversas culturas dinámicas e innovadoras que existen fuera de las instituciones occidentales.

Como sector, ser parte de la solución requiere construir nuestro análisis de los factores económicos estructurales y geopolíticos que determinan qué intereses se priorizan en la propiedad y uso del agua. Dado que el cambio climático en sí es el resultado de la proliferación desigual del capitalismo de consumo, este análisis debería orientar nuestro compromiso con el cambio climático y sus efectos en el acceso de las comunidades indígenas y marginadas a WASH.

Debemos aprovechar este momento global de ajuste de cuentas para considerar e implementar enfoques alternativos para la gobernanza del agua y otros recursos. Primero, debemos romper las falsas dicotomías que caracterizan nuestra comprensión del sector: entre la naturaleza y las personas, el medio ambiente y los derechos humanos, y la gobernanza del agua y el acceso a WASH. Solo entonces podremos ser parte del cuestionamiento de los acuerdos actuales y trabajar para cambiar la economía política global hacia un modelo verdaderamente democrático de toma de decisiones que valore y apoye el desarrollo equitativo y la justicia climática.

Publicado originalmente en ingles por Phoebe Holmes y Katie Tobin en 2 de junio de 2021 en https://washmatters.wateraid.org/

Foto: washmatters.wateraid.org

Producción agroindustrial y derechos humanos, bajo la lupa de Naciones Unidas

Organizaciones socioambientales de Argentina advierten a la ONU sobre los impactos del modelo agrícola en los derechos humanos. Insisten en que no asegura la provisión de alimentos baratos ni ayuda a enfrentar la crisis climática.

POR JORGELINA HIBA (publicado en https://www.airedesantafe.com.ar/) 15-05-2021

“Cada vez son mayores las evidencias de que la agricultura convencional, basada en insumos industriales (agroquímicos y combustibles fósiles) provoca serios impactos territoriales, tanto por el uso de insumos químicos como por la calidad de los alimentos consumidos”. La frase resume el espíritu de un documento elaborado por una decena de organizaciones ambientalistas argentinas para ser presentado ante el relator de Derechos Humanos y Ambiente de la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde se pone la lupa sobre los impactos ambientales del sistema alimentario global y sus efectos adversos sobre los derechos humanos en el país.

En el informe se destaca que las políticas públicas actuales “están impulsando aún más el modelo agroexportador” y que esto pone en juego “el acceso a la tierra, al agua y la seguridad alimentaria de los sectores rurales argentinos”.

Según estas organizaciones la forma de operar del modelo agroindustrial argentino “no asegura la provisión de alimentos baratos” ni ayuda a enfrentar la crisis climática global, “a la que la propia agricultura industrial contribuye al emitir grandes cantidades de gases de efecto invernadero”.

Tierras y monocultivo

El documento (elaborado entre otros por la Iniciativa Tierra, el Programa Defensoras Ambientales, Land Matrix LAC, la Plataforma Semiáridos, la Unión de Trabajadores por la Tierra, el Programa SedCero, la Fundación Plurales y Fundapaz) señala que en Argentina solo el 13% de la tierra está en manos de agricultores familiares que producen más del 60% de los alimentos que circulan en el mercado interno, mientras que el 1% de las explotaciones agrarias controlan el 36% de la tierra cultivada.

El documento destaca a los monocultivos como uno de los generadores de graves impactos ecológicos.

“Estas inequidades de acceso a la tierra deben estar en el centro del debate sobre sistemas alimentarios sostenibles y derechos humanos” alertaron las organizaciones, que destacaron que la alta concentración de la tierra, el extractivismo, los monocultivos y el uso de químicos “para garantizar el modelo agroexportador, generan graves impactos ecológicos, aumentan los conflictos y amenazas sobre los pequeños agricultores familiares agudizando las desigualdades y poniendo en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria”.

El agua, un bien escaso

El uso y abuso del agua aparece en un lugar central en el análisis que las organizaciones socioambientales plantean y comparten con los expertos de Naciones Unidas. Por un lado, sostienen, la expansión de la frontera agropecuaria y el uso extractivista de la tierra “ha llevado a que, en los países de América latina, el consumo de agua se destine principalmente (el 70%) a la agricultura”, mientras se dedica menos de un 20% al consumo humano y a actividades industriales.

Hay más de cinco millones de argentinos que no tienen acceso al agua segura en su casa, remarcan las organizaciones en el informe presentado a la ONU.

El reporte subraya que, en Argentina, hay más de 5 millones de personas que no tienen acceso al agua segura en vivienda, y que cerca de 1 millón ni siquiera puede acceder al agua en el perímetro de su terreno. “Si se toma el total de la población, más del 13% de los argentinos no goza de acceso permanente a este recurso, especialmente en las provincias que integran la región del Gran Chaco”.

La respuesta agroecológica

Uno de los caminos a recorrer para desandar el avance de los modelos agroindustriales químico dependientes es la agroecología y la inclusión y participación de las poblaciones locales. En ese sentido, el documento postula que la agroecología “es uno de los caminos esenciales para lograr los objetivos de desarrollo sustentable establecidos por la ONU en la Agenda 2030, que tiene que ver con la eliminación de la pobreza y del hambre, la promoción de la salud y la igualdad de género, la reducción de la desigualdad, el consumo y producción responsable, la acción climática y el trabajo decente.

Un paradigma de producción de alimentos basado en la agroecología permite tanto formas de producción sustentable como el consumo de alimentos más sanos, en particular cuando es aplicada a la producción hortícola. “La agroecología puede preservar la biodiversidad, contribuir a la adaptación y mitigación del cambio climático y mejorar la resiliencia de los/as agricultores/as familiares, comunidades campesinas e indígenas” señala el trabajo.

Nota publicada originalmente en: https://www.airedesantafe.com.ar/ambiente/produccion-agroindustrial-y-derechos-humanos-la-lupa-naciones-unidas-n201754

Leer el documento presentado al relator especial de DDHH y Ambiente AQUÍ