Salud y cambio climático: metodologías y políticas públicas

Desde la primera conferencia global sobre salud y cambio climático en 2014 se ha evidenciado la necesidad de fomentar estrategias comunes entre actores clave para reducir y adaptarse a los efectos del cambio climático sobre la salud. En esta publicación se presenta un análisis de la relación entre cambio climático y salud en relación con las condiciones sociales, económicas y ambientales, así como los análisis y procesos de capacitación respecto a los potenciales impactos del cambio climático en la incidencia de enfermedades sensibles en los países de la región del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Asimismo, se presentan metodologías y buenas prácticas para formular y evaluar políticas públicas orientadas al tema, recogiendo experiencias relevantes en dichos países.

Ingresa al link y descarga el informe completo realizado por un panel de expertos de CEPAL para America Latina y Centroamérica.

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INDICE del Documento:

Resumen ejecutivo .– Recomendaciones .– Introducción .– Capítulo I. Agenda internacional y regional de salud y cambio climático .– Capítulo II. Cambio climático y salud humana .– Capítulo III. Salud y cambio climático en Centroamérica .– Capítulo IV. Métodos, técnicas y herramientas para el estudio del clima y la salud .– Capítulo V. Metodología para formular políticas públicas de adaptación al cambio
climático en el sector salud .– Capítulo VI. Conclusiones y recomendaciones.

Serie microdocumental “Mujeres, tierra y territorio – Defensoras ambientales” 

Próximamente

De octubre a diciembre en Argentina se encuentran dos equipos de filmación grabando entrevistas en 4 provincias diferentes con grupos de mujeres defensoras ambientales que luchan día a día ante el avance extractivista. Fundación Plurales está coordinando esta acción en alianza con la CBI Mujer Rural, el Programa Defensoras Ambientales y la ENI Argentina.

Como resultado, se lanzará la serie microdocumental “Mujeres, tierra y territorio – Defensoras ambientales” que va a contar con 4 capítulos de 5 min a 10 minutos cada uno. 

Esta serie busca visibilizar las estrategias y resistencias de 4 grupos de defensoras ambientales de las regiones del Chaco, Puna y Sistema de humedales de Argentina mediante la realización de una serie de entrevistas que narran en primera persona el contexto y experiencias de trabajo de las defensoras y el vínculo con el extractivismo.

El género micro-documental, es un subgénero dentro del documental y no solo se caracteriza por tener una duración reducida con respecto a los largometrajes o cortometrajes. Si no, que, con respecto a la narrativa tradicional, en estos micros se condensa la información, intentando hacer énfasis en una sola temática central.

Las narrativas que abordarán estos capítulos giran en torno a sus realidades cotidianas, los feminismos en territorios, lucha colectiva, problemáticas ambientales y derecho a un ambiente sano, extractivismo y soluciones ambientales justas en términos de género. A su vez bajo esa situación, también se han generado alternativas y estrategias de cuidado y protección que se buscará plasmar en cada capítulo. Entre otras el trabajo en comunidad, alternativas agroecológicas en contraste con los avances destructivos del extractivismo, y fortalecimiento de la mujer como actora social dentro de sistemas patriarcales tanto dentro de su comunidad como en la sociedad misma.

Esta serie microdocumental se realiza gracias al apoyo de: Unión Europea – Programa Defensoras Ambientales; International Land Coalition -CBI Mujer Rural y ENI Argentina; Embajada del Reino de Paises Bajos y Embajada Canada.

Culminan los Talleres de Intersección entre Justicia Ambiental y Género

Desde octubre a diciembre de 2021, hemos realizado 6 talleres locales sobre Intersección de Justicia Ambiental y Género con más de 24 grupos de defensoras ambientales de Argentina. 

Originalmente, habíamos planificado un encuentro presencial entre todos los grupos, una ruta de aprendizaje e intercambio entre todas las compañeras miembro del programa. Sin embargo, intentando generar un espacio de intercambio, debate y capacitación que fuera seguro para las compañeras en el actual contexto sanitario, definimos realizar seis encuentros locales, donde se encontraran organizaciones de una o dos provincias limítrofes, y de esta forma, cuidarnos trabajando en grupos reducidos y de planificados desde la cercanía territorial. 

Fueron tres meses intensos, donde pudimos trabajar en profundidad las diferentes amenazas ambientales que identifican las defensoras en sus provincias como así también las estrategias para abordar estos problemas desde la perspectiva de justicia de género. Mapeamos numerosos problemas, y compartimos buenas prácticas para enfrentar al extractivismo, los efectos del cambio climático y la defensa de los territorios. 

Una de las dinámicas que también se abordó, fue mapear estos riesgos ambientales y sus efectos directos sobre los cuerpos de las mujeres. Intentando poner de relieve la necesidad de analizar nuestras luchas y sus efectos en nosotras, generando estrategias de autocuidado y protección.

Los encuentros se realizaron en La Rioja, Córdoba, Jujuy, Santiago del Estero, Santa Fe y Buenos Aires. En cada uno de ellos participaron entre 4 y 6 grupos de defensoras, apostando a dinámicas territoriales de cercanía que puedan persistir aún si las restricciones por el Covid vuelven a ser una constante. 

Surgieron innumerables reflexiones y análisis, pero por sobre todo, agendas compartidas entre los grupos, compromisos de acciones conjuntas. Desde campañas comunicacionales compartidas por ejemplo para poner en agenda la problemática del acceso al agua en comunidades Mocoví en Santa Fe; acciones de incidencia en Salta;  talleres de intercambios de experiencias productivas en algarroba y multifuncionalidad de los bosques nativos en La Rioja; radios abiertas en Jujuy y producción e intercambios de bioinsumos en Santiago del Estero, entre otras.

Despedimos el año muy fortalecidas, habiéndonos encontrado, entendiendo que juntas somos más y podemos generar mejor impacto.

Agradecemos a quienes nos han apoyado en estas acciones como el programa de la Unión Europea, el Fondo Canadá para Iniciativas Locales y el Fondo de Derechos Humanos de la Embajada de Países Bajos. Apoyos sin los cuales no podríamos generar estas redes de intercambio y acción colectiva.

Fundación Plurales recibió el premio a las Soluciones climáticas justas en Género del WECF

Este lunes 8 de noviembre, se realizó la entrega de los reconocimientos Soluciones climáticas justas en Género del Women Engage for a Common Future (WECF), celebración de premios de alto nivel que desde el 2015, se lleva a cabo durante las negociaciones climáticas globales anuales de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP).

Anualmente participan de esta convocatoria mundial más de 150 propuestas de las cuales se seleccionan 3, con el objetivo de premiar las mejores prácticas. Este año, Fundación Plurales es una de las 3 organizaciones que recibe el galardón por el trabajo desempeñado en el Programa Defensoras Ambientales (impulsado con el Fondo de Mujeres del Sur y co-financiado por la Unión Europea Argentina y el apoyo de Embajada de Canada en Argentina) y la Escuela Feminista para la acción Climática (impulsada en el marco de la alianza GAGGA y con el apoyo de la Embajada de Paises Bajos en Argentina y International land Coalition).

Desde 2015, la Unidad de Mujeres y Género y el Centro y Red de Tecnología del Clima (CTCN) reúnen a defensores del medio ambiente y feministas de todo el mundo que utilizan un enfoque de igualdad de género y derechos de las mujeres al implementar el Acuerdo de París para combatir la crisis climática.

Desde ese año también, el programa Gender Just Climate Solutions tiene como objetivo mostrar, amplificar y escalar iniciativas climáticas transformadoras sensibles al género. Estas soluciones impulsadas localmente, promueven la democracia haciendo que la igualdad de género y los derechos de las mujeres sean fundamentales para una acción climática justa.

Además del reconocimiento, las organizaciones que reciben el premio, son invitadas a participar del WGC (grupo de mujeres y género), uno de los nueve grupos de partes interesadas de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). El mismo se estableció en el 2009, y hasta ahora cuenta con 33 organizaciones de mujeres y de la sociedad civil ambiental, que están trabajando para garantizar que las voces de las mujeres y sus derechos estén integrados en todos los procesos y resultados en el marco de la CMNUCC.

El objetivo de la Unidad de Mujeres y Género (WGC) es formalizar la voz de las organizaciones de la sociedad civil de mujeres y género presentes y regularmente activas en los procesos de la CMNUCC, y desarrollar, racionalizar y defender posiciones comunes. La circunscripción tiene como objetivo reunir a la mayor cantidad posible de observadores de ONG acreditadas ante la CMNUCC para trabajar democráticamente hacia el logro de sus objetivos. Se alienta a las personas y organizaciones que no están acreditadas, a trabajar a través de los miembros que sí y participar en los grupos de defensa organizados por el WGC.

Official Awards Ceremony – Gender Just Climate Solutions Awards

De la ceremonia de premiación participó Lilian Gregorio, miembro fundadora de Fundación Plurales y actual Directora de Proyectos de Género.

El Programa de Defensoras Ambientales es una línea de acción estratégica de Fundación Plurales y el Fondo de Mujeres del Sur que surgió en 2015 y se fue implementando a través de diferentes financiamientos y proyectos específicos. Buscamos fortalecer organizaciones de mujeres que aborden el Cambio Climático, a través de una perspectiva de Justicia de Género. Apoyamos la defensa de los territorios hostigados por el extractivismo, la contaminación y la pérdida de protagonismo de los actores locales. Apostamos a procesos de participación climática efectiva a través de la incidencia y la transformación para hacer efectiva la Justicia Ambiental.

El programa está dirigido a mujeres de Argentina, Bolivia y Paraguay, que participan de grupos o redes que se propongan estrategias de defensa de sus territorios. Para lo cual buscamos desarrollar conocimientos y habilidades vinculadas a la incidencia política, adaptación y mitigación frente al cambio climático y la preservación del medio ambiente, para aumentar la resiliencia de los grupos, fortalecer la sostenibilidad de sus demandas, y disminuir la vulnerabilidad de sus estrategias de sobrevivencia.

Desde el programa se realizan pequeñas donaciones a diferentes grupos, que desarrollan acciones de adaptación o mitigación al Cambio Climático con perspectiva de género. Los Grupos de Defensoras plantean sus propuestas de trabajo y modalidades de ejecución. Además del financiamiento concreto, Fundación Plurales aporta el trabajo de articulación regional que le da perspectiva política, formación y apoyo en temas de comunicación para la incidencia y seguridad de las Defensoras de Derechos Humanos y otros aspectos técnicos. Es parte de la visión estratégica acompañar el fortalecimiento de las organizaciones incipientes y promover mayores niveles de participación de las mujeres. Formar a las lideresas en marcos internacionales de Derechos Humanos y Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Es importante destacar que apostamos a la escala regional: en la construcción de alianzas, visibilidad de los procesos locales y articulaciones de incidencia propias de las organizaciones. El Programa cuenta con una aplicación para celulares PLAC que informa, permite hacer denuncias, ofrece cápsulas comunicacionales y otros recursos para conectar a las Defensoras entre sí a nivel local y regional.

En este marco, en 2021 surgió la Escuela Feminista para la Acción Climática (EFAC) impulsada por Fundación Plurales, como un espacio de formación y educación para la acción política, ampliando el territorio y la red de defensoras a 7 países de América Latina.

Estamos felices de este reconocimiento internacional que aporta a nuestra lucha diaria por un futuro sostenible y justo, donde el género, la igualdad y los derechos humanos de las mujeres sean fundamentales para todos los debates en curso.

Nota originalmente publicada en www.plurales.org

Encuentro por los territorios indígenas

El 11 de octubre pasado, se realizó el primer «Encuentro por los territorios indígenas» organizado por el Colectivo de Mujeres Originarias ARETEDE y la radio comunitaria La Voz Indígena, de Tartagal, Salta.

En esta fecha tan especial para los pueblos originarios, se realizó este encuentro donde se trabajó sobre el derecho a la tierra y el territorio, y se recordó el último día de libertad de los pueblos indígenas de Abya Yala, anterior al inicio de las matanzas genocidas y se visibilizaron las actuales resistencias indígenas.

Además, el 11 de octubre es el 13º aniversario de la radio indígena. Proceso de construcción colectiva desde la comunicación que inició en el año 2008.

Significa que nos mantenemos de pie, firmes, y organizados, frente al despojo territorial.

Resistencias desde los pueblos indígenas

ARETEDE, la organización que coordina la VOZ INDÍGENA, se creó para trabajar en el acompañamiento a mujeres y comunidades originarias en diversos ámbitos de lucha, camino que nos ha conducido a ir construyendo colectivamente diferentes acciones y áreas de intervención con las comunidades  de la zona.  En el año 2000, se formó el grupo de mujeres investigadoras en memoria étnica, quienes, además del intenso trabajo en historia y memoria,   tomaron como uno de los estandartes de lucha, la gestión de una radio comunitaria indígena. Después de más de diez años, se hizo realidad, con la puesta al aire de la radio “La voz indígena”, que transmite en frecuencia modulada en la 94.5 del dial.

Son mujeres y diversidades de comunidades guaraníes, wichi, tobas y chulupies.

A lo largo de 19 años de trabajo han desarrollado innumerables acciones, las principales son aquellas que tienen que ver con el área de género,  comunicación, memoria étnica y acompañamiento a grupos de mujeres en diferentes comunidades. 

Desde el Programa Defensoras Ambientales acompañamos este proceso de lucha y resistencia. 

«Ni la tierra, ni las mujeres, somos territorios de conquista»

Si queres ver el evento: https://www.facebook.com/radiocomunitarialavozindigena

FORO DE LA TIERRA LAC 2021

TIERRA Y ODS:
DERECHOS SOBRE LA TIERRA PARA UN MUNDO INCLUSIVO Y SOSTENIBLE

DEL 12- 15 DE OCTUBRE

Este año, el Foro de la Tierra LAC se llevará a cabo del 12 al 15 de octubre y tendrá como tema medular los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el papel central que cumplen los derechos sobre la tierra para alcanzarlos.

INSCRIPCIONES EN ZOOM AQUÍ

El Foro Regional de la Tierra que cada año organiza la ILC LAC es una palestra única para visibilizar, debatir y compartir propuestas y enfoques innovadores en torno a la gobernanza y los derechos sobre la tierra para las personas que viven en y de ella. El evento permite el intercambio entre distintos actores, fomentando la construcción de alianzas y la incidencia en favor de una gobernanza de la tierra más inclusiva.

Este año, el Foro de la Tierra tendrá como tema medular los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el papel central que cumplen los derechos sobre la tierra para alcanzarlos. Ello, teniendo en cuenta que los desafíos para lograr la Agenda 2030 se incrementaron aún más con la pandemia y que ésta golpea con mayor fuerza a los sectores más olvidados, entre ellos, a las personas que viven del campo. La pandemia, además, evidenció la necesidad de apuntalar procesos de cambio hacia una relación más sostenible con el planeta, en donde los derechos sobre la tierra de quienes son sus principales custodios resultan también centrales.

En este contexto, los eventos que componen el Foro de la Tierra pondrán sobre la mesa los desafíos y las prioridades en la región para avanzar en los ODS vinculados a los derechos sobre la tierra. Se pondrá foco en los ODS 1, 2, 5 y 15, que abordan la problemática de la seguridad en el acceso a la tierra para hombres y mujeres; la centralidad de fortalecer la producción de los agricultores/as familiares, campesinos/as, indígenas y pastores/as, la importancia de la restauración de los ecosistemas, así como el papel clave que desempeña la juventud rural y la urgencia de asegurar los derechos territoriales de los pueblos indígenas más que nunca. Además, el Foro coincide con el Día Internacional de la Mujer Rural, por lo que dedicaremos una sesión para reflexionar sobre las propuestas de las mujeres rurales para hacer frente a los impactos del modelo extractivista que predomina en la región.

El Foro de la Tierra 2021 hace parte de los esfuerzos de la International Land Coalition para contribuir con la Agenda 2030 y con el seguimiento de otros procesos internacionales, como el Decenio de la Agricultura Familiar, la Década de la Restauración de los Ecosistemas, y los compromisos surgidos del Foro Generación Igualdad. En todos ellos resulta fundamental incidir para que los derechos sobre la tierra sean priorizados, con la certeza de que sin ellos sus objetivos no podrán alcanzarse.

ORGANIZADORES

El evento es organizado por la International Land Coalition América Latina y el Caribe en asocio con las plataformas regionales y nacionales que apoya, y sus aliados estratégicos.

¿A QUIÉN SE DIRIGE?

A actores involucrados en la cuestión de la tierra: instituciones públicas, organizaciones indígenas y/o campesinas, organizaciones de mujeres, de jóvenes, ONG, centros de investigación y academia, organismos internacionales, agencias donantes, entre otros.

ESTRUCTURA, FECHAS Y HORAS

Ocho webinars del 12 al 15 de octubre en múltiples horarios.

Le sugerimos chequear el horario de cada evento de acuerdo a su zona horaria.

IDIOMAS

Español con interpretación en inglés y portugués

PROGRAMA Y MÁS INFORMACIÓN

Derecho Humano al ambiente seguro, limpio, sano y sustentable.

En estos momentos de emergencia climática y de crisis por el covid-19, nos hemos reunido como organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales, comunidades locales, pueblos indígenas y afrodescendientes para solicitar al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que reconozca sin demora el derecho humano al ambiente seguro, limpio, sano y sustentable.

El Consejo de Derechos Humanos adoptó su primera resolución sobre derechos humanos y medio ambiente en 2011. Desde entonces, hemos tomado más conciencia de los numerosos y complejos vínculos que existen entre estos dos campos. La implicación y la participación de todas las personas y autoridades interesadas han puesto los vínculos intersectoriales entre los derechos humanos y el medio ambiente en un primer plano de las discusiones, también dentro de la membresía más amplia de la ONU.

Según el Relator Especial sobre Derechos Humanos y Medio Ambiente, el número de Estados que reconocen el derecho a un medio ambiente limpio, seguro, saludable y
sostenible en diversas formas ha aumentado en los últimos años, con más de 155 países que reconocen este derecho, o elementos de este derecho, en sus sistemas jurídicos
nacionales. A pesar de sus diversas formulaciones, el derecho a un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible está siendo universalmente reconocido.
Existe un consenso mundial sobre la degradación del medio ambiente y las consecuencias que tiene sobre la vida humana. La pandemia actual nos recuerda a todos y todas que la dignidad, la vida y la salud de todos los seres humanos deben protegerse y promoverse sin discriminación alguna. Creemos que un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible es parte integral del pleno disfrute de los derechos humanos. Por tanto, el posible reconocimiento del derecho a nivel mundial tendría numerosas implicaciones importantes en el mundo que dejemos a nuestras generaciones futuras.

Cada vez son más numerosos los llamados a favor de un reconocimiento universal de este derecho por parte de los Estados, los representantes de la ONU, los expertos y la sociedad civil. Estamos comprometidos a entablar un diálogo abierto, transparente e inclusivo con todos los Estados y partes interesadas sobre un posible reconocimiento internacional del derecho a un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible.

Finalmente ha llegado el momento para que el Consejo de Derechos Humanos determine si adopta o no la resolución que reconocerá el derecho a un medio ambiente sano.


Le invitamos a seguir este importante momento en vivo y en directo el viernes 8 de octubre a las 9:00 horas CEST (aquí).

A medida que avanza la sesión, seguimos instando a exigir un #MedioAmbienteSanoParaTodos en sus redes sociales utilizando nuestra Caja de Herramientas para Redes Sociales. Cuando se tome una decisión, nuestra coalición pretende transmitir un contundente mensaje de unidad. Esté atento a él, junto con otros recursos que podrá compartir.

La Coalición por el derecho a un ambiente sano

Sumá tu adhesión a la declaración de las Defensoras para presentar en la 16° Conferencia de la Juventud por el Cambio Climático de Naciones Unidas

Desde el programa Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales coordinado por Fondo de Mujeres del Sur y Fundación Plurales, con el apoyo y cofinanciamiento de Unión Europea, elaboramos una declaración que recopila las voces de mujeres jóvenes organizadas en Argentina para presentar en la 16° Conferencia de la Juventud por el Cambio Climático de Naciones Unidas (COY16).

La COY16 es un encuentro de juventudes que forma parte de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26). La declaración será incorporada a una demanda común dirigida a los Estados que forman parte, para que tomen medidas que respondan a la actual crisis climática y permitan mitigar sus efectos.

Además de describir la situación que se vive en Argentina, también buscamos resaltar la importancia de la representación directa de las defensoras del Sur Global en este tipo de eventos.

Leé la declaración

¡Sumá tu adhesión y apoyá a las Defensoras!

Vos podes generar el cambio

Talleres 2021 – Intersección entre Justicia Ambiental y Género

Luego de más de un año de comunicaciones mediadas por la tecnología, el 2 de octubre lanzamos los talleres presenciales de Grupos de Defensoras Ambientales (GDAs) 2021 bajo la consigna de reflexionar sobre la intersección de justicia ambiental y género.

Entre barbijos, saludos a puño y distancia entre las participantes, comenzamos a trabajar como si el tiempo no hubiera pasado. Aunque no solo pasaron meses, sino también impulso de políticas que fortalecen el extractivismo en nuestros territorios, y con ello, el aumento de riesgos para las defensoras y sus comunidades frente al cambio climático, la criminalización y la pérdida de territorios.

Este taller está enfocado principalmente a profundizar el intercambio y vinculación entre las integrantes de los GDAs, que da continuidad a los talleres de capacitación realizados durante el 2019 en Salta y virtualmente durante el 2020 mediante los encuentros denominados “Juntas, conectadas y en resistencia”. Todos realizados con la cofinanciación de la Unión Europea en el marco del Programa de Fortalecimiento de Defensoras Ambientales que coordinan Fundación Plurales y el Fondo de Mujeres del Sur.

Desde una perspectiva feminista, con esta tercera instancia formativa reflexionaremos acerca de cómo las problemáticas socio-ambientales afectan a las mujeres,  la desigual distribución de la carga ambiental, que recae sobre ellas, las situaciones que las mueven a organizarse y cómo son los procesos de lucha que transitan, entre otros temas.  

Taller en Santa Fe – 02/10/2021. PH: Nicolás Avellaneda.

En este sentido, el objetivo principal de estas instancias será fomentar la discusión, fortalecer vínculos entre mujeres defensoras ambientales, propiciar intercambios de experiencias, aprendizajes, estrategias de activismo desde el reconocimiento de la intersección entre Justicia Ambiental y Género, que estén llevando a cabo los GDAs en los distintos territorios de implementación de la Acción. 

El taller será realizado en formato presencial en cuatro lugares distintos. Uno en Santa Fe, uno en La Rioja, otro en Jujuy y otro en Córdoba. Esta modalidad la incorporamos como parte del protocolo de trabajo en tiempos de pandemia, si bien actualmente las limitaciones a la movilidad son menores, dividir el encuentro por regiones nos brinda menores riesgos y mayor capacidad de focalizar en cuestiones concretas de cada zona seleccionada.

Siendo este el último año del Proyecto “Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales” adquieren particular importancia los acuerdos de acciones conjuntas entre los diferentes GDA y fortalecer la red construida en estos tres años de acción. La perspectiva del apoyo a las diferentes luchas que llevan adelante las defensoras ambientales y búsqueda de diferentes y nuevas estrategias de defensa de los territorios, fundamentalmente desde una mirada feminista, tienen un rol central en estos talleres.

MAPIK: Las mujeres de Algarrobo

Durante el aislamiento, la comunidad mocoví de Tostado (Santa Fe, Argentina) se quedó sin agua potable. Las mujeres que integran el Grupo Mapik, organización apoyada por el Programa Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales, construyeron un aljibe que les permitió recolectar agua de lluvia y solucionar un problema vital. Hace tiempo queríamos compartir su historia. Invitamos a Periódicas, medio transfeminista apoyado por el FMS en el marco del programa Liderando desde el Sur, a visitarlas y escribir.

Por Magdalena Artigues Garnier (Periódicas)

“¿Qué dinámica íbamos a hacer?”, pregunta Lore. “Ah, presentarnos, hacer un movimiento y todas repetirlo”, se responde sola.

En ronda, entre el bullicio de niñes jugando y gallos cantando, con voz suave y gestos tímidos, van nombrándose: Romina… Ceferina… Delia… Noelia… Gabriela…Victoria… Susel…Hilda.

En sus nombres y lo que conocen de su cultura se nota fuerte el zarpazo de la conquista. Pero en su lengua está la resistencia.

El castellano no es su idioma natal, y se nota. La incomodidad al hablarlo desaparece cuando usan el moqoit, la lengua de su pueblo. Ellas son Grupo Mapik, una colectiva de mujeres perteneciente a la comunidad mocoví de Tostado, una ciudad que se ubica 330 kilómetros al noroeste de Santa Fe, capital de la provincia homónima de Argentina.


Fotos de Gise Curioni

HACER CON OTRAS

Mapik desde su seno surge por la unión de mujeres. Primero dentro de la comunidad: “El grupo existía desde la infancia. Siempre nos reuníamos para ir a juntar leña; salíamos a la mañana y llegábamos a la tarde. Un día, hace como 10 años, nos invitaron a una liga de fútbol femenino, entonces nos reunimos con más chicas y armamos un grupo”, explica Romina.

Cuenta que luego de eso, una organización social que trabajaba en el barrio les propuso preparar la merienda los sábados. Al tiempo, se encargaron también de servir el almuerzo los domingos.

Gabriela retoma el relato contando entre risas que “después llegó la Lore”. Lorena forma parte de Gestando Sororidad, una organización feminista de la ciudad que promueve el apoyo mutuo entre mujeres y que comenzó a trabajar con las Mapik a fines de 2017.

Una de ellas explica: “De mi parte siempre me gustó este espacio porque somos buenas compañeras, nos divertimos, hacemos algo para los chicos o para nosotras mismas, compartimos, jugamos a la pelota. No nos quedamos en la casa solamente, sin salir, sin conocer o sin divertirse”. Otra de las chicas expresa: “Me gusta juntarme porque aprendo mucho, antes no salía, me quedaba acá nomás”.

Unirse con otras les permitió conocer diferentes realidades. Mostrando algunas imágenes, relatan: “Esta foto es de cuando vinieron unas compañeras de Córdoba e hicieron audios para radio. En esta foto fuimos a Córdoba, conocimos Agua de Oro, recorrimos, fuimos a un bar. En esta otra viajamos a Hersilia a conocer a las otras compañeras, hicimos rondas de presentación y charlas sobre los agroquímicos y los agrotóxicos. En esta foto vino a visitarnos Ana, de Perú, una titiritera que nos contó acerca de la lucha de Máxima Acuña, quien también es una defensora de la naturaleza. En esta, viajamos a Las Grutas, al Segundo Parlamento de Mujeres Indígenas, en el que conocimos a hermanas de distintas etnias. Fue una experiencia muy hermosa. Ellas tienen casi la misma problemática que estamos teniendo acá y es lindo juntarse con otras, no te sentís sola”.

Consultadas acerca de cuáles son esas preocupaciones que las unen con las otras mujeres indígenas, manifiestan que fundamentalmente son dos: la falta de acceso al agua y a la vivienda.

Foto de Priscila Pereyra

EL AGUA VITAL

Tostado limita con la provincia de Santiago del Estero, tiene un clima tropical con estación seca. En verano, la temperatura trepa fácilmente hasta 45 grados. Los suelos son áridos, salitrosos, y el agua potable escasea. “Tenemos una cisterna y nos traen agua potable una vez por semana pero eso no alcanza para todos, a los dos o tres días ya se acaba. Por eso fue importante hacer el aljibe”, explican con orgullo.

A través del apoyo recibido en el marco del programa Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales (*), las mujeres de Mapik pudieron realizar algunos encuentros con otras mujeres y, además, construir con sus propias manos un aljibe para la comunidad. “Mi hermana y yo habíamos construido con materiales pero las demás aprendieron ahí”, explica una de las chicas.

Se trata de un sistema de captación de agua de lluvia, con capacidad para 16.000 litros. “Me siento muy orgullosa de nosotras, cansó mucho pero valió la pena”, es uno de los testimonios que recolecta la revista de Mapik sobre el tema.

La revista es otra de las iniciativas del grupo, y ya cuenta con tres ediciones. Además, las Mapik realizaron talleres de radio, de poesía, de música, de educación sexual integral, de reutilización de plásticos, y la lista continúa.

El grupo, que comenzó juntándose en la cancha de fútbol, luego en la casa del tío de una de las mujeres y hoy en el salón comunitario, tiene como próximo proyecto construir un espacio propio para sus numerosas actividades.

SER MOCOVÍ EN EL DESARRAIGO

El pueblo mocoví es originario de la zona, antes de la llegada de los españoles ocupaban las tierras de Chaco y Santiago del Estero.

La comunidad mocoví de Tostado está compuesta por más de 80 familias, aunque algunas peregrinan frecuentemente hasta Chaco y luego vuelven. Está alejada de la ciudad y queda fuera del tendido de la red de agua potable. Las casas son de material y chapa, la calle de acceso es de ripio, y las internas, de tierra. En la puerta de cada una de las casas, los miembros de cada familia se sientan, conversan, toman mate. Les niñes juegan alrededor. Son espacios de socialización, junto con el salón comunitario y la iglesia (evangelista) que se ubica en el centro.

Las mujeres de la comunidad tomaron el nombre de Mapik porque así se dice al algarrobo en moqoit y significa “el árbol puesto en el camino para comer”. “Tiene su fruto, la algarroba, que nuestros antiguos familiares y nosotros consumimos. Y también es importante porque da mucha sombra”, explica Romi.

Ante la pregunta por las tradiciones y la cultura ancestral mocoví, por fechas, rituales, canciones, se disparan miradas entre ellas. “No, no conocemos rituales. Siempre nos enseñó el abuelo que ya falleció hace años. Él nos enseñaba a cantar, orar, pero ahora que somos grandes no”, sostiene Gabi. “Hay un año nuevo mocoví, pero no conocemos bien de dónde salió, nuestras familias que viven en Chaco lo festejan, pero acá no”. Cuentan que en Chaco viven abuelas, abuelos, tías y tíos más grandes. “Nosotras somos nuevas, crecimos acá”, explican.

Foto de Gise Curioni

Consultadas acerca de qué significa ser una mujer mocoví, después de muchas dudas y risas, cuentan que su identidad está definida por su idioma, aprendido, practicado y transmitido de generación en generación. Y también por la relación con la tierra. “Nosotras desde chiquitas vimos a nuestros padres salir a los montes, a cosechar algodones y crecimos viendo que ellos respetaban el lugar. Donde iban, siempre pedían permiso a la tierra porque decían que ahí vivían los verdaderos dueños. Así no les hacían daño”, explica Romi.

Esta relación de armonía con la naturaleza atraviesa toda su vida. “Ellos no se enfermaban. Ahora hay mucho desmonte y tenemos mucho calor, el rayo del sol está muy fuerte, y a causa de eso tampoco tenemos agua. Entonces nos estamos enfermando más, porque antes, aunque fueras anciano, casi nunca te enfermabas”, resaltan.

“La cosecha del algodón y buscar los frutos del monte, eso es re mocoví”, explican entre risas. “Juntamos el mistol, la algarroba, la tuna, un montón de otros frutos que no sabemos cómo se llaman en castellano. Eso nos complica siempre cuando nos preguntan”.

Además de la cosecha, algunas hacen artesanías, tejido, cacharros de cerámica. Los hombres hacen changas en la construcción o se dedican al destronque (tala de árboles para la venta). “Nosotras nos quedamos acá, cuidando a los hijos”, explican.

Fotos de Priscila Pereyra

MAPIK EN SU ECOSISTEMA

La división sexual del trabajo cala hondo no sólo dentro de los hogares sino también en la comunidad. Los y las mocovíes de Tostado eligen a sus autoridades a través de asambleas: cacique, vicepresidente, secretaries, vocales. Según cuentan las Mapik, las autoridades pueden ser varones o mujeres indistintamente. Sin embargo, generalmente son varones, y la igualdad de género resulta un asunto formal.

Con respecto a la organización entre ellas, las mujeres de la comunidad, explican que “algunos ven bien que nos juntemos y trabajemos en equipo, y otros, no”.

Sin embargo, a pesar de algunas miradas, ellas siguen adelante. El sueño que ahora las ocupa es tener su propio salón, que van a levantar ellas mismas, para poder juntarse cuando quieran y proyectar más actividades. “Estar en grupo te da más fuerza para seguir construyendo, seguir adelante, luchar”, dicen con voz amable pero firme. Como el algarrobo, crecen de a poquito, pero resisten. Echan raíces, dan frutos y mucho cobijo.

(*) Grupo Mapik es coparte del Fondo de Mujeres del Sur en el marco del programa Fortaleciendo a las Defensoras Ambientales, implementado en alianza con la Fundación Plurales y cofinanciado por la Unión Europea.

Nota: el masculino genérico es la forma utilizada por las mujeres del Grupo Mapik. Se dejó de esa manera para respetar su oralidad.

Nota publicada en web del Fondo de Mujeres del Sur el 01/09/2021